La apertura de Viva Frida convirtió al Malba en el centro de una celebración multitudinaria. La fila para ingresar se extendió por Salguero y llegó a dar dos vueltas a la manzana
A las 20, una hora después de la apertura al público, unas 5.500 personas ya habían entrado al museo. Afuera, todavía quedaban numerosos visitantes esperando. La entrada gratuita y el apagón registrado en la zona antes de las 21 no lograron detener la convocatoria
Flores, bordados y homenajes a Frida
Desde el mediodía, el museo ofreció actividades sin costo como parte de los festejos por su 25° aniversario. La celebración incluyó talleres, música y cine, mientras muchos visitantes llegaron con flores en la cabeza y tocados tehuanos inspirados en la artista mexicana
Kisbert Escobar y su hija participaron de un taller en la explanada, donde realizaron banderines mexicanos. También hubo propuestas para pintar calaveras y figuras de Frida, hacerse autorretratos y probar sellos
En el hall, un bordado colectivo reunió a madres e hijas, hombres, especialistas y principiantes. Katlyn Ferreira explicó que quienes ya conocían la técnica ayudaban a los visitantes que querían aprender, mientras los niños podían utilizar marcadores en lugar de agujas
Otra de las actividades fue el peinado con trenzas y flores. Dos peluqueras atendieron a las visitantes que esperaban su turno. “Nos piden el peinado de Frida, pero lleva mucho tiempo”, contó Male, quien realizó cerca de 59 trenzas
Una muestra con piezas de Casa Azul y colecciones privadas
La exposición reúne 300 piezas procedentes de Casa Azul y de colecciones privadas. El recorrido incluye maniquíes con trajes de tehuana, la pierna ortopédica de Kahlo, perfumes de su tocador, fotografías, cartas y dibujos
También se exhiben dos obras emblemáticas del museo: Autorretrato con chango y loro (1942) y Diego y yo (1949). Entre los objetos que despertaron mayor interés estuvieron la paleta y los pinceles de la artista, presentados en una vitrina
En la tienda del museo se ofrecieron prendas, zapatos y joyas diseñados por Elina Costantini e inspirados en la indumentaria de Kahlo. Los pañuelos se vendieron a $45.000, el conjunto de huipil y falda a $400.000 y los zapatos bordados a $236.000. También hubo libretas, postales, libros, pósteres, imanes y lápices
Nuevas obras y una noche de música
Durante la jornada también pudieron visitarse los nuevos núcleos de Latinoamérica en expansión, junto con la exposición Belkis Ayón. Mito y desobediencia. La primera de esas propuestas incorporó obras de la colección personal de Eduardo Costantini y piezas de la Colección Daros, que ahora forman parte del acervo del museo
La celebración continuó con el ciclo Música a cielo abierto, organizado por Malba Joven con apoyo de Artlab. El programa reunió a familias y alcanzó a una comunidad de 700 socios, mientras el club de amigos general llegó a 2.500 aportantes
A las 20.48, un corte de luz afectó a varias manzanas de la zona. Sin embargo, la actividad en la Plaza Perú continuó con música de Carlos Alfonsín y Miss Lupe, proyecciones y la llegada de los bomberos. El museo siguió recibiendo público gracias a su grupo electrógeno
La programación continúa hasta el lunes
El domingo se realizará el cierre de la Semana de la Alta Costura Argentina, dirigida por Elina Costantini. A las 20 habrá música y narraciones sobre la relación entre Frida Kahlo y Chavela Vargas; a las 20.30 se presentará un desfile de Natalia Antolín, Pía Carregal, Camila Romano y Carla Fernández; y a las 21 actuará Silvestre y La Naranja
El lunes, desde las 15, se desarrollará la Fiesta de la lectura, con la participación de Erandi Adame, María Teresa Andruetto y Maricel Álvarez. A partir de las 18.30 habrá folclore mexicano, música en vivo, tragos y comidas típicas en la explanada y el lobby
El cierre será a las 22, con la proyección de Frida, Naturaleza viva, película de 1983 dirigida por Paul Leduc y protagonizada por Ofelia Medina