Gabriel Rolón planteó una reflexión sobre el lugar de las emociones intensas en la salud mental durante su paso por Perros de la Calle, el ciclo que se emite por Urbana Play. Allí sostuvo que el llanto y el grito pueden funcionar como salidas necesarias cuando la palabra ya no alcanza para ordenar lo que ocurre

Cuando la emoción desborda

Para el psicólogo, estas reacciones aparecen en momentos en los que el dolor o la angustia superan la capacidad de explicarlos. En ese punto, afirmó, llorar o gritar puede ser la única forma de alivio disponible para sacar afuera lo que quedó alojado en el cuerpo

Rolón explicó que esos instantes pueden ayudar a recuperar cierta claridad después de una crisis emocional, porque permiten descargar parte de la tensión acumulada antes de volver a pensar con más calma

La incomodidad frente a la vulnerabilidad

El autor también señaló que muchas personas no toleran ver esa exposición emocional en otros. Desde su mirada, la reacción social suele estar marcada por la dificultad de enfrentarse a una expresión tan directa del sufrimiento

En ese sentido, reivindicó el llanto y el grito como respuestas humanas legítimas ante situaciones extremas, especialmente cuando las palabras ya no logran contener ni explicar lo que se siente