Granada vivió una noche de sobresaltos tras una cadena de cerca de 40 temblores registrada desde la tarde. El primer movimiento, de magnitud 3,7 con epicentro en La Zubia, se produjo sobre las 18:45, seguido de otros de intensidad similar o inferior

El seísmo más fuerte llegó pasada la 1 de la madrugada. Fue de magnitud 5,2, tuvo su epicentro en Alhendín y se prolongó unos ocho segundos. El temblor causó daños materiales y activó la fase de emergencia en situación operativa 1 del Plan ante el Riesgo Sísmico, aunque no dejó heridos ni víctimas

Desprendimientos y revisiones en varios puntos

Más de 250 llamadas al 112 mantuvieron movilizados a los servicios de emergencia durante toda la noche. Las incidencias se centraron en caídas de cornisas, grietas en edificios y desprendimientos de fachadas, tanto en viviendas como en locales

Los avisos llegaron desde distintos municipios de la provincia, además de otras ciudades andaluzas. Entre las zonas afectadas figuraron Alhendín, Churriana de la Vega, Ogíjares, Padul, Gójar, Dílar, Guadix, La Zubia, Pinos Puente, Granada, Armilla, Motril y Cenes, entre otras

El centro histórico, entre los puntos más afectados

En el centro de Granada, la Iglesia de la Magdalena sufrió desprendimientos en su estructura. En la calle Puentezuelas también se registraron caídas de cornisas y cascotes

El Instituto Padre Suárez perdió una gárgola en la fachada principal, mientras que en el Albaicín se produjeron daños en el Monasterio de Santa Isabel la Real y en la torre de la Iglesia de Santa María de la Aurora y San Miguel Bajo

En el área metropolitana, en Las Gabias, técnicos de Emergencias y Urbanismo valoraron un desalojo preventivo en un edificio de la calle Fray Junípero. Tras la inspección, descartaron riesgo estructural y los vecinos pudieron regresar

También hubo caídas de fachadas en Armilla y Churriana, con daños en algunos vehículos estacionados. En Huétor Vega, el temblor dejó sin suministro eléctrico a todo el núcleo urbano durante varias horas

Vecinos fuera de casa y revisión de edificios

El miedo a nuevos desprendimientos llevó a numerosos vecinos a pasar la noche en la calle, especialmente en barrios antiguos, con sillas y mantas. Parte de ellos volvió a sus viviendas cuando se confirmó la estabilidad de los inmuebles, mientras otros buscaron refugio por la lluvia que cayó durante la madrugada

Sin daños personales que lamentar, la Junta revisará este sábado los edificios afectados para determinar si los desperfectos son estructurales y si los residentes que aún esperan pueden volver a sus casas