Un fin de semana violento dejó al menos 11 personas muertas y varios heridos en ataques armados que conmocionaron a Guatemala. De forma extraoficial, se reportaron 24 asesinatos con proyectil de arma de fuego
Entre las víctimas se encuentra la creadora de contenido María Eugenia Reyes Morales, conocida como "La MiAmor", quien murió durante una masacre en Boca del Monte, municipio de Villa Canales, donde seis personas perdieron la vida y dos más resultaron gravemente heridas
Analistas y expertos en seguridad coinciden en que se trata de una guerra territorial entre la Mara Salvatrucha (MS-13) y el Barrio 18, que se alió con la organización de narcomenudeo conocida como "Los Caradura"
El origen de la ruptura
Según Juan Francisco Solórzano Foppa, abogado especializado en delitos contra la vida y delincuencia organizada, la guerra entre pandillas comenzó en 2024, cuando la Mara Salvatrucha empezó a arrebatar territorio a "Los Caradura", con quienes mantenía una alianza. El narcomenudeo guatemalteco, operante principalmente en la Ciudad de Guatemala, fortaleció entonces su pacto con el Barrio 18 a través de Aldo Dupié Ochoa, conocido como "El Lobo", quien dirige "La Rueda", estructura que agrupa a los líderes de las clicas más importantes de esa pandilla
"El problema es que Los Caradura se están quedando sin su principal territorio. Entonces, el Barrio 18 comenzó a responderle a la Mara Salvatrucha, tratando de recuperar los espacios perdidos", explicó Solórzano Foppa
El portavoz de la Policía Nacional Civil (PNC), César Mateo, señaló que el 95% de los ataques armados son producto de la rivalidad entre las estructuras criminales. "Algunos son ataques directos por ajustes de cuentas, otros por venganzas y, a veces, hay gente involucrada con el tema de drogas. Todo eso está relacionado con la pelea por territorio", detalló el oficial
Los Caradura: Ascenso y caída
La estructura de "Los Caradura" surgió a principios de los años 2000, cuando los hermanos Julio y Francisco Domínguez Higueros desplazaron a Mario García Rodríguez, "El Marioco", quien lideraba el narcomenudeo en el Barrio El Gallito, zona 3 de la Ciudad de Guatemala. Con el asesinato de "El Marioco" en 2001, su ascenso fue natural
No solo tomaron el control de la distribución en El Gallito, sino que se expandieron a territorios exclusivos como la "Zona Viva", donde se concentra la mayor parte de discotecas y negocios nocturnos, además de puntos clave de distribución en la capital. Su poder creció con alianzas estratégicas con ambas pandillas y con estructuras de gobierno, lo que les permitió poseer negocios formales y una gran cantidad de bienes inmuebles
Pero en 2024, por orden de Jorge Yahir de León Hernández, alias "El Diabólico", la Mara Salvatrucha rompió su vínculo con "Los Caradura" ante una eventual alianza con el cartel de "Los Oajaca", también conocidos como "Los de la O". Esta estructura, surgida en el suroccidente de Guatemala, ha sido liderada por Mynor Fabricio Oajaca Quiroa, "El Tigre", incluido en la Lista Engel del Departamento de Estado de Estados Unidos
La guerra escaló a niveles tan altos que "Los Caradura" perdieron no solo el Barrio El Gallito, su primer territorio, sino también la colonia Bethania, ubicada en la zona 7 de la Ciudad de Guatemala. El 25 de junio de 2025, Francisco Domínguez Higueros, "Paco", líder de la organización, fue asesinado al salir de una cita médica en la zona 10
La violencia de los "encostalados"
Tras la muerte de "Paco", las cifras de fallecidos se incrementaron. Según fuentes cercanas a la investigación, la guerra se reavivó tras la aparición del cuerpo de Freddy Alexander Pérez Torres, "El Pirata", localizado envuelto en sábanas y bolsas plásticas en la Vía 3 y 7.ª avenida, zona 4
Pérez Torres era el segundo al mando de la estructura criminal y se encargaba de manejar la Bethania. Se habría negado a plegarse con la Mara Salvatrucha
"En efecto, esta persona pertenece a esta agrupación", confirmó el portavoz de la PNC. "Todos los encostalados, los envueltos en sábanas, los empaquetados, son ajustes de cuentas... Son rivales por la venta de drogas", agregó
Durante 2026, los reportes de cuerpos de socorro y de la PNC contabilizan al menos 31 cadáveres localizados envueltos en sábanas, costales o nailon en distintos puntos del territorio nacional
Julio César Rivera Clavería, analista de seguridad y ex viceministro de Gobernación, coincidió en que la violencia armada se debe principalmente a la lucha por el narcomenudeo. "Ya no estamos hablando de un espacio reducido, sino de todo el territorio nacional, donde el Barrio 18 y la Mara Salvatrucha, incluidos Los Caradura, están llevando la violencia a niveles que desconocíamos como sociedad", manifestó
Solórzano Foppa señaló que, aunque la Mara Salvatrucha estaría quitando los puntos de venta a "Los Caradura" y al Barrio 18, enfrenta un problema de logística: no posee la capacidad de producción, empaque y distribución que construyeron por años los hermanos Domínguez Higueros
Desestabilización política y escalada
Para Solórzano Foppa, la crisis de violencia apenas comienza. Recordó que está por iniciar la época electoral en Guatemala y, con ella, otra lucha de power que buscará la desestabilización del gobierno de turno para impulsar candidaturas
"Esta violencia solo va a escalar porque se viene la época electoral y quieren desestabilizar a este gobierno y quitarnos la paz a los ciudadanos", advirtió
¿Hay salidas posibles?
Rivera Clavería considera que se debe incrementar la presencia del Ejército en las calles. "La PNC tiene un problema de fondo: a lo interno hay estructuras criminales conectadas con las organizaciones del narcotráfico y las pandillas", señaló
El ex viceministro propone reformas legales para que los soldados puedan realizar capturas. "No se trata solo de montarlos en motos y sacarlos a patrullar, sino que deben tener las herramientas para funcionar de manera legal", dijo
Por su parte, el portavoz de la PNC instó a que el Sistema de Justicia trabaje de la mano con las fuerzas de seguridad. "Todos los días tenemos un aproximado de 100 personas capturadas por diferentes delitos, pero al llegar a los juzgados son liberados por falta de mérito, les dan medida sustitutiva o les permiten la aceptación de cargos. Al final, salen a la calle y vuelven a delinquir", lamentó Mateo