Guillermo Pino reconstruyó el recorrido de Plim Plim como una historia de persistencia, intuición y cambios de rumbo. En una entrevista reciente, el creador de la marca infantil recordó que el proyecto nació en 2006, pero recién logró salir al aire en 2011, después de una larga etapa de desarrollo y dudas
Una idea sostenida por propósito
Pino explicó que la base del proyecto fue hacer contenidos con valores para la primera infancia, pero sin perder de vista el entretenimiento. Según dijo, el crecimiento de Plim Plim estuvo ligado al trabajo en equipo, al compromiso y a una convicción que sostuvo incluso cuando todavía no había resultados visibles
También contó que, en la etapa inicial, analizaron cientos de dibujos animados y armaron el formato desde cero con un grupo joven, sin experiencia previa. Para él, esa búsqueda temprana fue decisiva para construir una identidad propia
La crisis que obligó a reinventarse
El productor recordó que la empresa atravesó momentos muy duros, con una caída fuerte en la facturación y la necesidad de reducir el equipo. Dijo que esa etapa fue dolorosa, pero que también fortaleció la cultura interna y permitió que más adelante varios de los profesionales que se habían ido volvieran al proyecto
Entre las dificultades, mencionó desde problemas económicos hasta incidentes concretos en la operación cotidiana, como pérdidas de material y pagos en cuotas. En su mirada, esas experiencias marcaron la madurez de la compañía
Del cable a YouTube y de vuelta al cable
Pino contó que apostaron temprano por YouTube cuando aún no era una vía habitual para este tipo de contenidos. Con el tiempo, esa decisión se convirtió en una de las claves del crecimiento internacional de la marca. Hoy, Plim Plim tiene once canales en la plataforma, organizados por idioma, y también volvió al cable con presencia en 10 países y alcance en 33 millones de hogares en Latinoamérica
Además, destacó que el negocio se diversificó con licencias, teatro y otras unidades comerciales. La obra tiene compañías en Argentina, México y Chile, y este año sumará funciones en Estados Unidos para público hispanohablante
Autoconocimiento, liderazgo y equipo
Más allá del costado empresarial, Pino habló de espiritualidad, autoconocimiento y diálogo interno como herramientas para ordenar su vida personal y profesional. Dijo que aprendió a bajar la velocidad, escuchar más y tomar decisiones con menos impulso
También remarcó que hoy prioriza perfiles con talento, honestidad y capacidad de trabajo colectivo. Para él, la clave no está solo en sumar gente capaz, sino en construir equipos diversos que puedan sostener una misma cultura
Una marca que busca trascender
En el tramo final, sostuvo que Plim Plim ya no depende de una sola pata del negocio y que su impacto también se mide en campañas solidarias, contenidos educativos y alcance internacional. Aun así, aseguró que lo más importante sigue siendo el sentido del proyecto: dejar mensajes positivos que puedan acompañar a los chicos durante años
Como cierre, reivindicó el valor de la comunidad, los clubes de barrio y la capacidad creativa local, y defendió la idea de que la marca creció sin perder de vista sus raíces