Harry y Meghan cierran una etapa en California y preparan su regreso al Reino Unido, después de varios años en los que intentaron consolidarse en Hollywood con resultados desiguales

La pareja llegó a Estados Unidos en 2020 con un acuerdo millonario con Netflix y la promesa de desarrollar proyectos de alto . Su docuserie sobre la salida de la familia real tuvo un arranque fuerte y se convirtió en su mayor éxito. Pero los resultados posteriores no sostuvieron ese impulso

Un ciclo de expectativas y retrocesos

El contrato amplio con Netflix no fue renovado en 2025 y el arreglo con Spotify tampoco alcanzó las expectativas. En la práctica, eso redujo el margen de maniobra comercial de ambos

En paralelo, Meghan impulsó la marca de estilo de vida As Ever, vinculada a su programa Con amor, Meghan. La línea llegó a vender productos como miel de azahar y mermelada, pero la respuesta de audiencia fue menor a la esperada y la plataforma decidió no seguir con nuevas temporadas ni con el emprendimiento asociado

La incursión en los pódcast tampoco funcionó como se había proyectado. Solo se publicó una temporada de Archetypes, mientras que Harry no llegó a estrenar un proyecto propio para esa plataforma

Vuelta al Reino Unido

La mudanza a Inglaterra coincide con el inicio del ciclo escolar de sus hijos, Archie y Lilibet. También forma parte de una estadía prolongada prevista para este otoño. La pareja no aclaró aún dónde vivirá ni qué nuevos proyectos lanzará desde allí

En 2023 ya habían sido desalojados de Frogmore Cottage, su residencia oficial en Windsor. Aun así, conservarán su casa de Montecito, valuada en 14,5 millones de dólares, por lo que seguirán con un vínculo patrimonial con Estados Unidos

Qué viene ahora

Meghan mantiene algunas puertas abiertas en el sector audiovisual. Tiene una participación en una próxima película de Amazon Prime y conversa sobre una eventual tercera temporada de Los caballeros. Si eso avanza, el rodaje sería en el Reino Unido

El traslado no implica, por ahora, un cierre definitivo de su etapa en Hollywood. Sí marca un cambio de escenario para una pareja que llegó con enorme expectativa y se marcha con un balance mucho más modesto del que imaginaba