Harry y Meghan vuelven a moverse en el terreno de la sorpresa. Después de haber abandonado sus funciones oficiales en 2020 para iniciar una vida independiente fuera del Reino Unido, ahora preparan un regreso que reabre viejas tensiones y plantea nuevas incógnitas
La mudanza sería a fin de mes y, por ahora, el plazo de estadía no está definido. Sus hijos, Archie y Lilibet, ya están inscriptos para comenzar el colegio en septiembre. Pese al cambio de país, la pareja seguirá siendo parte de la realeza sin funciones oficiales, sin residencia palaciega y con su propia seguridad a cargo
Las razones del giro
El motivo del regreso no está claro. Entre las versiones que circulan, una apunta a que el reciente encuentro familiar con el rey habría sido decisivo y que Harry quiere que sus hijos conozcan mejor la vida en el Reino Unido, con el respaldo de Meghan
La otra lectura es más pragmática: la pareja enfrentaría presiones económicas. Harry debe afrontar un importante pago judicial y, además, varios de los acuerdos comerciales que firmaron tras su salida de la realeza no alcanzaron los resultados esperados
Netflix no renovó el contrato original y sólo mantuvo un esquema de prioridad sobre futuros proyectos. El acuerdo con Spotify terminó en 2023, mientras que el programa de Meghan cerró tras dos temporadas
Una nueva casa y la misma obsesión por la privacidad
La pareja conservará su propiedad en Montecito, pero todo indica que también tendría ya un nuevo hogar en el Reino Unido, fuera del patrimonio inmobiliario de la Corona, en la zona de Cotswolds. Es un entorno que conocen bien y donde ya vivieron antes de su boda
El colegio de sus hijos se mantiene bajo estricta reserva. La privacidad fue siempre uno de los grandes reclamos de Meghan dentro de la familia real, y su postura quedó clara cuando advirtió sobre la exposición que implicaría la rutina escolar de los niños
Trabajo, imagen y cuentas pendientes
Meghan seguiría adelante con su marca de estilo de vida y también habría recibido propuestas para volver a actuar. En paralelo, Harry avanza con los Juegos Invictus y busca reforzar su vínculo con organizaciones vinculadas a su trabajo social
El regreso también enfrenta un frente más difícil: el de la familia y la opinión pública. Las declaraciones y críticas cruzadas de los últimos años dañaron el vínculo con los Windsor y dejaron una imagen erosionada. Una encuesta reciente mostró más rechazo que apoyo a su vuelta
La gran pregunta es si este regreso puede abrir una etapa distinta o si sólo profundizará las dudas sobre su lugar dentro de la monarquía. Por ahora, el futuro de los Sussex sigue siendo una incógnita