Heidi Klum sorprendió en su fiesta anual de Halloween en Nueva York al convertirse en una gigantesca mano izquierda cercenada. La aparición marcó el 25.º aniversario del evento que organiza cada año
El disfraz cubría casi por completo su cuerpo. Solo quedaban visibles sus ojos y su boca, de la que caía sangre mientras mostraba la lengua. En la parte superior de la mano sobresalían ligamentos y tendones simulados
Klum estuvo acompañada por varios asistentes con trajes de protección manchados de sangre. La idea surgió el año anterior, cuando observó su propia mano y pensó que podía introducir su cuerpo dentro de una versión gigante
El diseño reprodujo rasgos personales: uñas largas y rojas, un anillo en el pulgar, su anillo de compromiso y su alianza. También incluyó las líneas de la palma, las venas y un tatuaje con el nombre de su esposo, el músico Tom Kaulitz
La modelo explicó que necesitó entre cinco y seis horas para ponerse el disfraz, aunque su fabricación llevó mucho más tiempo. También señaló que una de las mayores dificultades era trasladarlo porque resultaba muy pesado
Kaulitz no asistió a la celebración porque se encontraba de gira. En años anteriores, Klum había elegido disfraces inspirados en Medusa, un pavo real, un Transformer de 2,4 metros, un hombre lobo, una versión clonada de sí misma y la diosa hindú Kali. En 2022 llegó dentro de un disfraz de gusano sujeto al extremo de una línea de pesca