Algunos departamentos salen a la venta con precios iniciales muy inferiores a los habituales en su barrio. La explicación está en las herencias vacantes, que se producen cuando una persona fallece y no aparecen herederos legítimos dentro de los plazos previstos

En la Ciudad de Buenos Aires, estos bienes quedan bajo la administración de la Defensoría General. El organismo debe inventariarlos, conservarlos y disponer su venta, con el objetivo de evitar el abandono, el deterioro o la ocupación irregular de las propiedades

Por qué las bases son más bajas

Los inmuebles se ofrecen mediante subastas con un precio de inicio inferior al valor de mercado. En general, la base puede ubicarse entre un 20% y un 40% por debajo del promedio de la zona, según la ubicación, la antigüedad del edificio y el estado de conservación

El Estado busca concretar la venta y regularizar el inmueble, en lugar de maximizar la ganancia como lo haría un propietario particular. Además, el mecanismo de subasta parte de un valor atractivo para promover la participación de distintos oferentes

Cómo se participa de la subasta

La compra no se realiza como una operación inmobiliaria tradicional. Los interesados deben inscribirse con anticipación, presentar la documentación requerida y constituir un depósito en garantía

Durante el remate, cada unidad se ofrece desde una base determinada y los participantes realizan sus ofertas. La propiedad queda adjudicada al mejor postor, que luego debe completar el pago dentro de los plazos establecidos

No existe la posibilidad de reservar el departamento ni de negociar de manera privada. Una vez finalizado el proceso, el comprador recibe una escritura otorgada por el Estado. De todos modos, algunas unidades pueden requerir gestiones adicionales, como la regularización de servicios o la actualización de planos

Valores iniciales según el barrio

Los precios de base varían considerablemente entre las distintas zonas porteñas. En Balvanera, un departamento de dos ambientes en un edificio de la década de 1970 tuvo una base de US$35.000, frente a una tasación cercana a los US$60.000 en el mercado tradicional

En Caballito, un monoambiente con un valor de mercado estimado entre US$45.000 y US$50.000 partió de US$28.000. En Flores, una unidad de tres ambientes valuada entre US$70.000 y US$85.000 tuvo un precio inicial de US$45.000

Según las bases de los últimos remates, Balvanera y Once concentran valores de entre US$25.000 y US$40.000. Flores y Floresta se ubican aproximadamente entre US$30.000 y US$45.000

Caballito, Almagro y Boedo presentan bases de entre US$40.000 y US$60.000, mientras que Microcentro, San Nicolás y Monserrat se mueven entre US$45.000 y US$65.000

En los segmentos más altos aparecen Recoleta, con precios iniciales de entre US$60.000 y US$90.000; Palermo, con bases de US$70.000 a US$110.000; y Belgrano, donde pueden alcanzar entre US$80.000 y US$120.000

El estado de las propiedades

El precio reducido no significa que todas las unidades estén listas para habitar. Muchas se encuentran en edificios antiguos y pertenecieron a personas mayores que vivían solas y no habían realizado reformas durante años

Por ese motivo, algunos departamentos necesitan trabajos de pintura, instalaciones eléctricas o renovación de la cocina y el baño. Estas condiciones deben contemplarse antes de definir una oferta

Además de generar ingresos para el Estado, la venta de herencias vacantes cumple una función urbana. Al reincorporar los departamentos al mercado, se evita que permanezcan vacíos, se deterioren o provoquen conflictos dentro de los consorcios