Ho Chi Minh City volvió a enfrentar el escenario que sus habitantes conocen bien: calles cubiertas de agua por la combinación de lluvias intensas y mareas altas
La noche del 30 de septiembre, el río Saigón y otros cursos de agua desbordaron sus límites y llevaron el agua a distintas zonas de la capital comercial de Vietnam. La actividad cotidiana, sin embargo, continuó entre restaurantes callejeros, puestos de venta y clientes que se desplazaban con ponchos
En los barrios más bajos, algunas familias elevaron los pisos de sus viviendas para protegerse. Pero la experiencia acumulada no reduce el impacto de las inundaciones, que pueden interrumpir el transporte, dañar infraestructura, afectar viviendas y comercios, contaminar el agua y aumentar los riesgos sanitarios
Una ciudad baja y con menos capacidad de drenaje
Casi la mitad del territorio de Ho Chi Minh City se encuentra a menos de un metro sobre el nivel del mar. Su red de drenaje y canales fue construida durante el período colonial, cuando la ciudad tenía alrededor de dos millones de habitantes
Aunque el sistema fue ampliado, el crecimiento urbano avanzó más rápido que la infraestructura. Además, algunas zonas se hunden debido a la extracción de agua subterránea. Al retirar agua de las capas bajo tierra, el suelo puede compactarse y perder altura
El cambio climático suma nuevas dificultades. El aumento del nivel del mar complica el desagüe hacia la costa, mientras que las lluvias más intensas concentran mayores volúmenes de agua en períodos más cortos
En una ciudad que se hunde, el agua se acumula con mayor rapidez y tarda más en desaparecer. Por eso, las inundaciones que antes eran poco frecuentes pueden volverse más habituales, profundas y prolongadas
Nguyen Ngoc Thuong, dueña de un pequeño restaurante, contó que el agua puede llegarle a las rodillas cuando sube la marea o llueve con fuerza. Según explicó, en ocasiones tarda más de dos horas en retirarse y algunos clientes atraviesan las calles inundadas para sentarse a comer
Un megaproyecto urbano frente a la emergencia climática
Vietnam busca transformar su economía y convertirse en un país de altos ingresos para 2045. En ese contexto, Ho Chi Minh City se fusionó con provincias vecinas para formar una extensa megaciudad que reúne zonas industriales, servicios y puertos del sur del país
La ampliación territorial dejó en evidencia las limitaciones de los sistemas de drenaje aprobados en 2001 y 2008. En julio, las autoridades anunciaron un plan de 13.000 millones de dólares para intervenir 159 puntos críticos antes de 2030 y modernizar la infraestructura de control de inundaciones
La ciudad también aprobó un programa climático hasta 2030 que contempla mejoras en los desagües y canales principales, más espacios verdes y una mayor preparación frente a las lluvias intensas, las mareas altas y el ascenso del nivel del mar
Los efectos de este escenario ya se observan en otros países de la región. En Tailandia, las lluvias fuertes registradas desde mediados de septiembre afectaron a más de 2,6 millones de personas y provocaron al menos 19 muertes
Mientras las autoridades proyectan obras de gran escala, muchos comerciantes continúan adaptándose día a día. Nguyen Thi Nhua mantiene abierto su puesto de banh gio, un bocado vietnamita elaborado con harina de arroz al vapor y relleno de cerdo condimentado
Lleva 12 años vendiendo en la misma vereda y asegura que seguirá atendiendo cuando llueva o suba la marea mientras haya clientes dispuestos a acercarse