El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos informó que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas realizó 2.197 detenciones en Nueva York durante la operación Rotten Apple, desplegada entre el 27 de julio y el 29 de agosto

Según la versión oficial, entre las personas arrestadas había acusados o vinculados con homicidio, violación, secuestro, delitos sexuales contra menores, tráfico de drogas y otros hechos violentos

La respuesta de Hochul

Tras el anuncio, la gobernadora Kathy Hochul rechazó las críticas y sostuvo que Nueva York trabaja a diario con las fuerzas federales para sacar de las calles a personas consideradas peligrosas. También pidió dejar de lado la confrontación política

Además, volvió a reclamar la entrega de 87 millones de dólares que, según dijo, se adeudan a policías y funcionarios de lucha contra el terrorismo

La tensión con Washington sigue abierta

Desde el gobierno federal, el secretario del DHS, Markwayne Mullin, afirmó que el operativo se llevó adelante sin colaboración de Hochul ni de Zohran Mamdani. El zar fronterizo, Tom Homan, también defendió las acciones del ICE y cuestionó las restricciones que Nueva York mantiene sobre la cooperación migratoria local

El conflicto se concentra en las normas estatales y municipales que limitan la relación con el ICE y en la política migratoria de la administración de Donald Trump. El DHS sostiene que esas medidas derivaron en la liberación de 13.621 inmigrantes con antecedentes criminales, una cifra que usa para reforzar sus críticas

Hochul, por su parte, insiste en que el estado sí colabora cuando se trata de personas que representan una amenaza para la seguridad pública. Recientemente, Nueva York aprobó una ley impulsada por la gobernadora que restringe la cooperación mediante los acuerdos 287(g)