La extorsión se ha convertido en uno de los principales motores del desplazamiento forzado en Honduras. Según datos del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH), en los últimos diez años se registraron más de mil quejas vinculadas con cobros ilícitos, amenazas y presiones de grupos criminales que obligan a las víctimas a abandonar sus hogares, lugares de trabajo y comunidades

La institución ha señalado la urgencia de fortalecer acciones de prevención, mejorar la capacidad de respuesta del Estado y coordinar esfuerzos entre las entidades responsables de garantizar la seguridad y la justicia en el país

El fenómeno no tiene una sola causa

Elsy Reyes, coordinadora de la Defensoría de Movilidad Humana del CONADEH, explicó que el desplazamiento forzado responde a múltiples factores de violencia que ponen en riesgo la vida y la integridad de las personas

«No podemos afirmar que existe una única razón para que una persona se vea obligada a huir y salvaguardar su integridad física», señaló Reyes al referirse a la complejidad del problema

Entre las causas identificadas por el CONADEH figuran amenazas directas, tentativas de homicidio, violencia doméstica, asesinato de familiares, despojo de bienes y, de forma recurrente, la extorsión

Comerciantes, transportistas y profesionales entre las víctimas

La extorsión afecta a diversos sectores de la sociedad hondureña. Entre las personas afectadas se encuentran comerciantes, amas de casa, propietarios de negocios, trabajadores del transporte público, conductores de autobuses, taxistas, mecánicos, docentes, abogados y periodistas, todos objeto de amenazas y exigencias económicas bajo intimidación

Dónde se concentran los casos

Los registros del CONADEH muestran que el fenómeno tiene mayor incidencia en zonas urbanas con alta concentración poblacional y movimiento económico. Ocho de cada diez desplazamientos por extorsión se registraron en los departamentos de Francisco Morazán y Cortés, donde se ubican las ciudades con mayor actividad comercial del país

El año 2023 marcó el pico más alto de denuncias relacionadas con extorsión en la última década. Durante ese período, el CONADEH atendió 1,761 quejas por desplazamiento forzado, de las cuales 258 estuvieron directamente vinculadas con extorsión, equivalente al 14.65% del total

Por su parte, el informe de la Unidad de Desplazamiento Forzado Interno del CONADEh indicó que de las 676 quejas atendidas en 2025 relacionadas con personas en riesgo o víctimas de desplazamiento forzado, aproximadamente el 6% estuvo asociado a extorsión

El temor como barrera para denunciar

Uno de los principales obstáculos para combatir este delito es el miedo de las víctimas a acudir a las autoridades. Reyes explicó que muchas personas evitan denunciar porque consideran que hacerlo podría incrementar el peligro al que están expuestas

«Existe temor porque las personas creen que al presentar una denuncia su situación de riesgo se va a agravar», explicó la representante del CONADEH

Esta circunstancia dificulta que las autoridades dimensionen con precisión el problema y actúen de manera oportuna para proteger a quienes reciben amenazas

La necesidad de una respuesta conjunta

Aunque Reyes reconoció los esfuerzos de la Secretaría de Seguridad, el Poder Judicial y el Ministerio Público para enfrentar la extorsión, indicó que uno de los retos más importantes sigue siendo la falta de una acción coordinada entre las instituciones

Para el CONADEH, la seguridad ciudadana no debe ser responsabilidad de una sola entidad estatal, sino un desafío que requiere la participación conjunta de autoridades, empresa privada y la población

Más que pérdidas económicas

El impacto de la extorsión no se limita a las pérdidas económicas o los cambios de residencia. El CONADEH advirtió que este delito también restringe otros derechos fundamentales de la población

Reyes detalló que cuando una persona vive bajo amenazas constantes pierde la capacidad de desarrollar actividades cotidianas, emprender negocios o ejercer plenamente su derecho al trabajo

El clima de inseguridad provoca que muchas familias abandonen proyectos personales, cierren sus negocios o modifiquen sus rutinas para reducir el riesgo de convertirse en víctimas

Prevención y alerta temprana

Ante el crecimiento de este fenómeno, el CONADEH planteó la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención y establecer sistemas de alerta temprana que permitan identificar situaciones de riesgo antes de que las personas se vean obligadas a huir

La institución considera que una respuesta efectiva requiere acciones anticipadas, atención integral a las víctimas y una estrategia que ataque las causas profundas que generan el desplazamiento forzado en el país