La industria hotelera pequeña de El Salvador atraviesa un momento de transformación. Tras años de depender del turismo local y de la diáspora salvadoreña, los establecimientos del país centroamericano están recibiendo un flujo creciente de visitantes europeos y de otras latitudes que antes rara vez elegían estos alojamientos

Leonor de Castellanos, presidenta de la Asociación de Hoteles Pequeños del Salvador (Hopes), señaló que el cambio se hizo evidente en los últimos dos años. "Antes recibíamos mucho cliente corporativo. Ahora hay una mezcla del corporativo que viene a trabajar y del turista que viene a pasear", explicó

La playa lidera la recuperación

Los destinos costeros encabezan el repunte. La promoción de rutas turísticas como Surf City y la revitalización del centro histórico de San Salvador han generado mayor interés tanto entre salvadoreños como entre extranjeros. "La mayor ocupación me parece que es la playa; después, la montaña, el pueblo y así", detalló Castellanos

El auge ha sido tal que los hoteles pequeños en zonas costeras se multiplicaron. "Han abierto tantos hoteles que ya perdí la cuenta realmente, porque todos los días me entero de nuevos hoteles que van surgiendo", comentó la dirigente. Actualmente, la asociación ronda los 35 miembros activos, aunque la cifra real de establecimientos pequeños en funcionamiento es considerablemente mayor

Seguridad como motor del cambio

Castellanos atribuyó parte de la recuperación al mejoramiento de las condiciones de seguridad en el país. Después de años complicados durante la pandemia, la mayor tranquilidad permitió que los pequeños hoteles ampliarán su base de clientes. "Pasamos tres, cuatro años que realmente nos vimos a palitos. Y poco a poco se ha ido implementando el turismo", relató

La temporada vacacional de agosto mantiene una ocupación predominantemente local, mientras que en Semana Santa la presencia internacional se vuelve más visible. "Creo que serían los europeos los que más buscan nuestros hoteles", puntualizó la presidenta de Hopes

Empleo y nueva demanda

La mayor afluencia de visitantes se ha traducido en oportunidades laborales. Aunque los hoteles pequeños suelen contar con personal fijo, en los últimos dos años recurren a contrataciones temporales durante los periodos de alta demanda. "Ahora sí estamos nosotros tomando gente de temporada", comentó Castellanos

En las zonas costeras y de montaña, la ocupación se concentra en fines de semana y vacaciones. En las ciudades, en cambio, la demanda proviene principalmente de viajeros corporativos y de salvadoreños del exterior que regresan para celebraciones religiosas como la "Bajada" del Divino Salvador del Mundo

Un turista internacional que busca autenticidad

El del visitante que elige los pequeños hoteles se caracteriza por buscar experiencias cercanas a la cultura local. Además de los europeos, Castellanos mencionó a integrantes de organizaciones no gubernamentales y fundaciones, principalmente de Estados Unidos, que combinan trabajo con turismo. "Vienen a trabajar, pero hacen como trabajo y paseo", describió

La asociación trabaja en mejorar sus registros internos para medir con mayor precisión el impacto del sector. Con la llegada de nuevos perfiles de visitantes, los pequeños hoteles de El Salvador consolidan su papel en la economía local y se adaptan a tendencias internacionales que favorecen el alojamiento independiente y la oferta diversificada