Las políticas migratorias en Estados Unidos entraron en una fase de mayor intensidad. En julio, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas registró su nivel más alto de arrestos desde el inicio del segundo mandato de Donald Trump, mientras el gobierno amplía los frentes de actuación para sumar detenciones

Julio marcó el ritmo más alto del año

Durante los primeros doce días de julio, el promedio superó las 1400 detenciones diarias, una cifra que colocó al mes en camino de cerrar con el mayor número de arrestos de la actual administración

La tendencia también se reflejó en los centros de detención. En junio fueron ingresadas más de 39.500 personas, por encima del máximo previo de diciembre. Además, los arrestos acumulados en 2026 crecieron más de 40% frente al mismo período de 2025. Según funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional, en algunos días se superaron los 2000 arrestos

Los aeropuertos se volvieron un nuevo punto de presión

La ofensiva también se extendió a terminales aéreas. Agentes vestidos de civil realizaron arrestos en al menos quince aeropuertos en las últimas semanas. Entre las personas detenidas figuran extranjeros con visas vencidas, cónyuges de ciudadanos estadounidenses, trabajadores del sector tecnológico y solicitantes con trámites migratorios pendientes

El esquema amplía un mecanismo que antes apuntaba sobre todo a personas con órdenes finales de deportación. Ahora también incluye casos de permanencia irregular por vencimiento de visa, incluso cuando los afectados contaban con permisos de trabajo mientras esperaban respuestas sobre extensiones o residencia

Más intercambio de datos y arrestos más rápidos

La expansión de los operativos en aeropuertos coincidió con un mayor intercambio de información entre la Administración de Seguridad en el Transporte y ICE. Ese flujo incluye datos sobre viajeros extranjeros sin antecedentes penales, pero señalados por posibles infracciones administrativas a las normas migratorias

Con ese apoyo, los agentes pueden identificar personas con anticipación, ubicarlas en áreas seguras y concretar arrestos con mayor facilidad. Esa modalidad también ayuda a sostener el ritmo diario de detenciones que impulsa la Casa Blanca

La próxima fase apunta a los lugares de trabajo

Mientras avanzan los operativos en aeropuertos, el gobierno también diseña una ampliación de las acciones en empresas. La idea es reforzar investigaciones y detenciones en lugares donde existan sospechas de actividad ilegal

Las autoridades sostienen que cualquier intervención adicional estaría respaldada por causas criminales en curso. Entre los focos mencionados aparecen fraudes, uso indebido de beneficios públicos, robo de identidad y otras conductas ilegales

El plan busca aumentar las deportaciones sin provocar un impacto excesivo en sectores que dependen en gran medida de mano de obra inmigrante, como la agricultura, la construcción y la industria manufacturera. Si la estrategia avanza, agosto podría traer más inspecciones y arrestos, aunque el esquema todavía puede cambiar