Los arrestos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) registraron un salto marcado en los primeros días de julio de 2026. Al mismo tiempo, funcionarios de la administración de Donald Trump analizan fortalecer los operativos en lugares de trabajo con causas penales por posibles fraudes documentales, robo de identidad y otras infracciones
Un inicio de mes con cifras en alza
Según datos revisados por The Washington Post, el ICE promedió más de 1400 arrestos por día durante los primeros 12 días de julio, el nivel más alto desde el comienzo del segundo mandato de Trump. La suba se aceleró a fines de junio, cuando la agencia detuvo a 10.000 personas en cinco días
Las cifras de ingresos a centros de detención no deben equipararse de forma directa con los arrestos, porque una persona puede ser detenida sin ser trasladada de inmediato a una instalación del ICE. En algunas jornadas, los arrestos superaron los 2000. Aun así, al momento del informe no había datos completos para confirmar si julio cerraría como un récord mensual
Más poder para los operativos en empresas
En paralelo, funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional y del Departamento de Justicia evaluaban ampliar las acciones laborales que estén ligadas a investigaciones penales en curso. Desde el gobierno sostienen que ese esquema permitiría coordinar mejor a las agencias federales que aplican normas migratorias y penales
Exfuncionarios citados por CNN explicaron que estos procedimientos suelen comenzar con revisiones sobre la documentación presentada por los empleadores. Si aparecen irregularidades, la investigación puede ampliarse, sumar evidencia y derivar luego en arrestos de trabajadores u otras personas presuntamente involucradas
Sectores bajo la lupa
Dentro del gobierno también se discute el impacto que esta estrategia podría tener sobre actividades que dependen en gran medida de mano de obra migrante. Entre los rubros mencionados figuran la agricultura, la construcción y la hotelería
Las fuentes consultadas indicaron que cada caso dependerá de la evidencia reunida y de las prioridades fijadas por las autoridades federales, por lo que no habrá un criterio uniforme para todos los empleadores
La meta política sigue siendo subir las deportaciones
El refuerzo de estas medidas se enmarca en la línea migratoria impulsada por la administración Trump. La Casa Blanca había fijado antes una meta de 3000 arrestos migratorios diarios. En julio, sin embargo, fuentes citadas señalaron que el nuevo objetivo operativo era llegar al menos a 2000 por día
Esas cifras no equivalen a deportaciones efectivamente concretadas. Por ahora, la Casa Blanca ajusta la coordinación entre las agencias federales encargadas de aplicar las leyes migratorias, mientras el alcance final de los nuevos procedimientos dependerá de las causas en curso y de las decisiones que adopte el gobierno antes de fin de año