Agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos detuvieron en las últimas semanas a decenas de personas en al menos 15 aeropuertos del país. Entre los afectados hay cónyuges de ciudadanos estadounidenses, trabajadores tecnológicos y extranjeros con visas vencidas
Los procedimientos se realizaron en mostradores de check-in y en puertas de embarque, como parte de una ampliación de los arrestos migratorios en terminales aéreas que comenzó en mayo de 2025
El nuevo objetivo de los controles
El alcance de las detenciones sorprendió a abogados de inmigración, que describen un cambio de enfoque respecto de operativos anteriores. En varios casos, los detenidos no tenían antecedentes penales y enfrentaban trámites migratorios todavía abiertos
Entre los clientes representados por el abogado Ghassan Shamieh hay cuatro personas arrestadas en un lapso de diez días. Dos de ellas se habían casado recientemente con ciudadanos estadounidenses. También fue detenida una mujer ugandesa en silla de ruedas, con anemia falciforme y una solicitud de asilo pendiente
El caso que expuso la estrategia
Uno de los episodios más comentados fue el de Chantal Morales Rojas, una ecuatoriana de 27 años interceptada el 20 de julio cuando abordaba un vuelo entre Denver y Oakland
Al escanear su tarjeta de embarque sonó una alarma y, poco después, dos agentes vestidos de civil la detuvieron en la pasarela. Morales Rojas había ingresado en enero de 2023 con una visa J-1, vencida en enero de 2025, y ya había solicitado permanecer en el país
Un juez autorizó su liberación bajo fianza de 3000 dólares y su defensa presentó una demanda contra el gobierno
Una coordinación más agresiva
La cooperación entre la TSA y el ICE se habría profundizado hasta incluir a personas sospechadas de violaciones civiles migratorias, aun sin antecedentes penales. Para las autoridades, los aeropuertos ofrecen un escenario de control con datos previos sobre los viajeros y un margen operativo favorable
Desde el Departamento de Seguridad Nacional sostuvieron que quienes se encuentran ilegalmente en el país ya no podrán volar, salvo para facilitar su autodeportación
Abogados especializados advierten que el esquema ya modifica decisiones cotidianas de quienes están tramitando cambios de estatus y podría desalentar vuelos domésticos mientras duren esos procesos