El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos abrió una solicitud de información para detectar empresas capaces de ofrecer al menos 700 camas de detención en el área de Miami. El trámite forma parte de un estudio preliminar de mercado y todavía no implica una licitación final ni la asignación de un contrato
El aviso establece que las instalaciones deberían estar listas para funcionar en un plazo máximo de 30 días desde la adjudicación. En la misma búsqueda, el gobierno también prevé sumar 1500 camas en Denver, 1500 en Seattle y 1800 en Filadelfia
Prioridad para espacios listos y operativos
La agencia dará preferencia a edificios ya construidos y preparados para entrar en servicio. Aun así, también evaluará inmuebles que necesiten reformas y proyectos de nueva construcción
La iniciativa aparece después del cierre de Alligator Alcatraz, el centro de detención ubicado al oeste de Miami, y apunta a sostener la capacidad del sistema migratorio federal en el sur de Florida
Servicios básicos y seguridad reforzada
Los establecimientos buscados deberán contar con alojamiento, atención médica, salud mental, alimentación, transporte y custodia. Además, se priorizarán complejos con altos estándares de seguridad destinados exclusivamente a personas bajo custodia migratoria
La expansión se da en un contexto de mayor presión sobre la red de detención. Un proyecto de la Universidad de Syracuse que releva estadísticas oficiales informó que en julio de 2026 había más de 65.000 personas alojadas en dependencias migratorias federales, un aumento de alrededor del 65% respecto del inicio del segundo mandato de Donald Trump
En junio, las autoridades migratorias realizaron más de 43.000 arrestos, el registro mensual más alto desde enero de 2025
Una red apoyada en operadores privados
Para ampliar su capacidad, el gobierno recurre a contratistas privados. Esa estructura convive con centros propios, cárceles locales e instalaciones administradas mediante convenios con compañías especializadas
La propia agencia sostiene que utiliza una red diversa de centros, incluidas instalaciones privadas, para mantener a las personas bajo custodia en entornos seguros mientras avanzan sus procesos migratorios. Con esta nueva búsqueda, busca reforzar esa red en ciudades estratégicas como Miami