En el condado de Walton, Florida, las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) y la cooperación policial bajo acuerdos 287(g) están aumentando la presión sobre dos actividades clave de la zona: la construcción y el turismo

La economía local depende en gran medida de mano de obra inmigrante. Pero el clima de control migratorio hizo que muchos trabajadores indocumentados limitaran su vida cotidiana por miedo a ser detenidos o deportados

Rutinas restringidas por temor a los operativos

Algunos migrantes describieron una sensación de encierro y pérdida de libertad. Alfonso, de 36 años, dijo que dejó de ir a la iglesia y a la playa, dos de los lugares que más frecuentaba en Florida

Ronaldo, que trabaja en la construcción de casas en DeFuniak Springs, reconoció que pensó en regresar a su país de origen, aunque dijo que las oportunidades allí son escasas. Su frase resumió el clima que atraviesa la comunidad: “Aquí no somos libres”

Un acuerdo que amplía el alcance local

Las autoridades del condado firmaron el año pasado un acuerdo de la sección 287(g), que permite a agentes estatales y locales, tras capacitación y supervisión del ICE, cumplir funciones específicas vinculadas con la aplicación de leyes federales de inmigración

Florida es hoy el estado con la cooperación policial más amplia con las autoridades federales en esta materia. El esquema se instrumenta mediante memorandos de acuerdo y contempla tres modalidades: la identificación de extranjeros ya arrestados en cárceles, la ejecución de órdenes administrativas dentro de centros de detención y la verificación del estatus migratorio durante patrullajes rutinarios, como controles de tránsito

El modelo de fuerza de tarea fue reactivado en enero del año pasado, luego de haber sido suspendido

El impacto económico también aparece en los números

Un informe de Immigration Research Initiative estimó que por cada 1.000 detenciones de inmigrantes por ICE cae 2,5% el empleo de extranjeros del grupo de riesgo, definido como personas de entre 20 y 64 años con educación máxima de secundaria completa

El mismo estudio señaló además una baja estadísticamente significativa de 0,54% en el trabajo de los hombres nacidos en Estados Unidos en la zona

Las autoridades defienden la cooperación

El sheriff del condado, Michael Adkinson, respaldó los acuerdos con ICE, aunque aclaró que la prioridad de su oficina no es perseguir casos migratorios. Sostuvo que no realizan redadas porque tienen otras tareas urgentes y personal ocupado a tiempo completo

El comisionado Danny Glidewell afirmó que la mayoría de los residentes apoya la aplicación de las leyes migratorias y la cooperación entre agencias. Pese a los reclamos de la comunidad migrante, el condado mantiene su alineamiento con la política impulsada por el gobierno estatal de Ron DeSantis