Cuando cumplió 18 años, Ingrid Alexandra ocupó por primera vez un lugar en el Consejo de Estado noruego junto a su abuelo, Harald V, y su padre, Haakon. Aquella imagen resumía lo que se venía: tres generaciones enlazadas por la misma corona
Cuatro años después, el escenario cambió por completo. Harald murió a los 89 años, Haakon se convirtió en rey e Ingrid, con 22, quedó convertida en la nueva heredera del trono de Noruega
Una infancia preparada para reinar
Nacida en Oslo el 21 de enero de 2004, Ingrid Alexandra es la hija mayor de Haakon y Mette-Marit. Tiene un hermano menor, Sverre Magnus, y un medio hermano mayor, Marius Borg Høiby, que no integra la Casa Real ni la sucesión. Su lugar en la línea hereditaria quedó definido desde temprano, tras la reforma de 1990 que permitió que el primogénito heredara la corona sin importar el sexo
Sus padres buscaron que creciera con una rutina lo más normal posible. Pasó por el jardín de infantes, estudió en una escuela pública cercana a su casa y terminó el secundario en Elvebakken, en Oslo
Aun así, fue incorporándose desde joven a la agenda institucional: a los 11 años realizó su primer compromiso oficial en solitario, al bautizar el barco de rescate Elias, y un año más tarde encendió la llama de los Juegos Olímpicos de la Juventud de Lillehammer
Al cumplir 18 años recibió una oficina propia en el Palacio Real, aunque entonces su prioridad seguía siendo estudiar. También fue construyendo una imagen muy ligada a la vida noruega: esquí, deportes al aire libre, surf, kickboxing y hasta paracaidismo
Servicio militar y vida en Australia
A comienzos de 2024 dejó los salones del palacio para incorporarse al servicio militar en el Batallón de Ingenieros de la Brigada Nord, en Skjold, al norte del país. Durante 15 meses participó del entrenamiento básico, aprendió a manejar armas y completó ejercicios de campo y supervivencia
Después se especializó como artillera en un vehículo blindado CV90, equipado con cañón de 40 milímetros y ametralladora. Terminó esa etapa en abril de 2025
Su siguiente destino fue Australia, donde se instaló para estudiar Relaciones Internacionales y Economía Política en la Universidad de Sídney. Vivió en una residencia universitaria, lejos de Oslo y de la rutina real
Su vida privada también quedó fuera del foco público: en el pasado se la vinculó con el estudiante de Economía Magnus Heien Haugstad, pero en 2024 esa relación habría terminado y desde entonces no se le conoció oficialmente otra pareja
En ese período también circularon rumores sobre un supuesto vínculo con el piloto argentino Franco Colapinto, una versión que se viralizó sin sustento. La propia supuesta fuente original desmintió esa información y negó conocer una relación entre ambos
El salto definitivo en la sucesión
Este año Ingrid volvió a Noruega para acompañar a su madre, Mette-Marit, que atravesó un cuadro de salud delicado y fue sometida en junio a un trasplante de pulmón. Al mismo tiempo, continuó su formación como alumna de intercambio en la Universidad de Oslo
Su regreso terminó coincidiendo con un giro histórico: murió su abuelo, su padre ascendió al trono y ella pasó de ser la segunda a ocupar el primer lugar en la sucesión. Así, Ingrid Alexandra quedó al frente de una nueva generación de futuras reinas europeas
Entre ellas están Victoria de Suecia, Elisabeth de Bélgica, Catharina-Amalia de Países Bajos, Ingrid Alexandra y Leonor de España. Las más jóvenes comparten algo poco habitual en las monarquías del continente: crecieron sabiendo que algún día podrían gobernar y se preparan con estudios, idiomas, agenda pública y una presencia institucional cada vez más visible
Ingrid, además, está unida a esa red dinástica por lazos familiares: Victoria de Suecia es una de sus madrinas; también lo son Felipe VI, el rey Frederik X de Dinamarca, la princesa Märtha Louise, Harald V y Marit Tjessem. Este viernes volvió al mismo salón al que había entrado por primera vez a los 18 años
Lo hizo vestida de negro, en señal de duelo. Esta vez ya no como invitada a la sucesión, sino como la heredera que acaba de quedar un paso más cerca del trono