María José Chena no puede hablar de Facundo sin quebrarse, pero habla igual. Lo hace porque entiende que el reclamo de justicia es hoy la única forma de hacer algo por su hijo, que murió el 2 de enero de 2024 en una pileta del Jockey Club de Rosario

Facundo tenía 10 años. Iba al club con amigos, como parte de la rutina de verano. Ese día fue primero a jugar al fútbol y después a la pileta. Su madre estaba en el bar de enfrente cuando vio que algo no estaba bien

“Empezaron a gritar apaguen la bomba”, reconstruye. Entonces entendió que el chico estaba atrapado por una succión en el fondo de la pileta. Dice que hubo desesperación, caos y ausencia de un protocolo claro para la emergencia

Una trampa en el fondo

Según su relato, el problema estaba en un ducto sin la rejilla reglamentaria. La mujer describe una pileta antigua, muy profunda, con una boca de aspiración que funcionaba como una succión capaz de inmovilizar a una persona

“No fue un accidente”, afirma. Sostiene que Facundo quedó con las piernas atrapadas y que varios adultos no lograban sacarlo. También denuncia que el lugar no contaba con las medidas de seguridad necesarias para la cantidad de niños y socios que lo usaban

La causa, cuenta, sigue caratulada como homicidio culposo, pero la familia reclama que se avance contra los directivos del club y no solo contra personal de menor rango

Antecedentes ignorados

Chena asegura que el caso no fue un hecho aislado. Dice que hubo antecedentes previos en esa misma pileta: un episodio en 1983, otro alrededor de 2019 y otro en 2021, cuando un toallón fue succionado por el mismo ducto

También afirma que existían reclamos de socios por la cantidad insuficiente de guardavidas y por la complejidad del natatorio. Para ella, todo eso demuestra que el riesgo era conocido

“Sabían que estaba así”, resume. Incluso cuenta que un integrante de la comisión directiva le reconoció que el problema era conocido internamente y que, al jubilarse quien se ocupaba de ese sector, nadie lo reemplazó

La búsqueda de justicia

La madre insiste en que la causa avanzó lentamente y con decisiones que, a su criterio, no alcanzan a quienes tenían poder de decisión. Por eso reclama que sean imputados Charles Roberts, Jorge Sánchez Almeira y Luis Lucini

Hoy, dice, solo fueron alcanzados empleados de rango inferior. Y esa diferencia la indigna tanto como la pérdida

“Lo único que le puedo dar a Facundo es justicia”, dice. El dolor, admite, no se va a ir. Pero cree que una respuesta judicial seria podría traer algo de paz

Vida después de Facundo

Después de la muerte de su hijo, María José y su marido tuvieron a Estanislao. Habla de ese embarazo como una luz en medio de la oscuridad, pero aclara que no reemplaza a Facundo

Vive con la presencia de su hijo todo el tiempo. Le habla todos los días, le lleva flores a la pileta clausurada y todavía no pudo despedirse

“Facundo fue un hijo buscado, soñado, totalmente amado”, dice. Y aunque el dolor siga ahí, afirma que volvería a vivir con él todo lo que vivió