KATMANDÚ.- La avalancha desatada el miércoles en el norte de Nepal, en la frontera con China, elevó a 633 el número de muertos y dejó más de 3000 desaparecidos, según la autoridad local de emergencias
El desastre arrasó pueblos enteros, destruyó puentes, sepultó viviendas y arrastró vehículos tras el avance de una pared de agua, hielo y barro que sorprendió a los pobladores sin margen para ponerse a resguardo
Rescate bajo riesgo de nuevos desbordes
Las autoridades nepalés ordenaron a los equipos de búsqueda alejarse de la zona tras recibir reportes sobre la posible rotura de una represa del lado tibetano. También mantienen bajo vigilancia dos lagos aguas arriba del área más afectada, ya que uno de ellos comenzó a desbordarse
En el terreno, el Ejército intenta ubicar a más de 100 personas atrapadas en el túnel de un proyecto hidroeléctrico en el valle del Trishuli, mientras escasean los alimentos y el agua potable. El operativo enfrenta dificultades para detectar incluso las entradas del túnel
Turistas, peregrinos y familias en vilo
Entre los desaparecidos hay excursionistas que recorrían el Himalaya y peregrinos que se dirigían al monte Kailash. Además, la Junta Nacional de Turismo informó que 517 turistas de más de treinta países siguen sin ser localizados
El impacto también alcanzó a India, donde fueron recuperados siete cuerpos arrastrados por ríos que nacen en territorio nepalés
En centros médicos improvisados, familiares de las víctimas y desaparecidos esperan noticias entre escenas de desesperación, mientras continúan las tareas de rescate en una zona donde el riesgo sigue siendo alto