El fenómeno de El Niño ya presenta condiciones consolidadas en Colombia y podría alcanzar su mayor intensidad entre el último trimestre de 2026 y el primero de 2027, según la advertencia del Ideam
Las regiones Caribe, Andina y Pacífica figuran entre las más expuestas a temperaturas más altas, reducción de lluvias y caída en los niveles de los principales ríos
Señales que ya activan la alerta
La teniente coronel Carolina Rueda, subdirectora de Meteorología del Ideam, explicó que desde marzo se empezaron a detectar condiciones de calentamiento en el océano Pacífico. En junio, además, se consolidaron las condiciones atmosféricas asociadas al fenómeno
La funcionaria precisó que actualmente se cumple el tercer trimestre móvil de los cinco requeridos para la declaratoria oficial, aunque esa condición no impide que las autoridades actúen desde ahora con medidas de prevención, mitigación y adaptación
Menos agua y más presión sobre sectores clave
La proyección del Ideam indica que El Niño podría mantenerse, al menos, hasta marzo de 2027. En ese periodo podrían intensificarse los efectos sobre el recurso hídrico, la agricultura, la salud, la productividad y el sector minero-energético
Uno de los impactos más sensibles sería la menor disponibilidad de agua. La combinación de escasez de lluvias y altas temperaturas favorece la disminución de caudales y presiona los sistemas de abastecimiento en distintas zonas del país
Rueda indicó que los ríos Cauca y Magdalena ya registran niveles por debajo de lo normal, una situación que preocupa por el peso que tienen estas cuencas en el transporte, el suministro de agua, la economía y los ecosistemas
El fenómeno también puede afectar cultivos, disponibilidad de alimentos, generación energética y condiciones de salud asociadas al calor. Por eso, el llamado oficial es a activar planes de respuesta sin esperar una declaratoria formal
Más riesgo de incendios forestales
Otro de los efectos esperados es el aumento de la amenaza por incendios forestales. El Ideam emite alertas cuando las condiciones meteorológicas favorecen este tipo de eventos, sobre todo por altas temperaturas y baja precipitación
La entidad aclaró que una alerta por amenaza de incendio no significa que el fuego ya se haya producido. El seguimiento de cada caso corresponde a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, que además determina si hubo acción humana
Mientras avanzan las condiciones del fenómeno, las autoridades preparan planes de prevención y respuesta. La prioridad será reducir riesgos en zonas donde la caída de las lluvias puede afectar el agua disponible, aumentar la vulnerabilidad de los bosques y presionar a comunidades rurales y urbanas
El Ideam insiste en que Colombia debe anticiparse a un periodo complejo, con temperaturas altas, menos precipitaciones y mayor presión sobre ríos, ecosistemas y sectores productivos