La causa que involucra a Lidia Mabel Ojeda, investigada por presunto ejercicio ilegal de la medicina en hospitales públicos de Chaco, tuvo un giro procesal en las últimas horas
La Cámara Segunda en lo Criminal de Presidencia Roque Sáenz Peña anuló su indagatoria y las actuaciones derivadas en el expediente por las lesiones gravísimas sufridas por un joven que terminó con una pierna amputada
Una acusación mal delimitada
La decisión, firmada por la jueza Rosana Mariela Glibota, hizo lugar de manera parcial a un recurso presentado por los abogados César Andrés López y Felipe Francisco Fontanetto
El planteo cuestionó la forma en que se describió la conducta atribuida a Ojeda en el caso de F.A.E. La magistrada entendió que la imputación carecía de una exposición concreta sobre qué acción u omisión se le atribuía y cuál habría sido el deber incumplido para evitar el agravamiento del cuadro clínico
La nulidad no cerró el expediente. Tras la resolución, Ojeda volvió a declarar este viernes y el hecho fue reformulado. La fiscalía sostuvo la imputación con una nueva redacción para corregir los defectos observados por el tribunal
El caso del paciente amputado
La investigación se centra en la atención que recibió F.A.E. en el hospital de Quitilipi entre el 4 y el 5 de abril de 2026
Según la acusación original, Ojeda habría intervenido en ese episodio y no habría realizado las acciones necesarias para impedir el empeoramiento del paciente. Esa secuencia, siempre de acuerdo con la hipótesis fiscal, terminó en un traslado de urgencia, shock séptico, fallas multiorgánicas y la amputación de la pierna izquierda
Los argumentos de la defensa
La apelación de López y Fontanetto sostuvo que la imputación era imprecisa y que no quedaba claro cuál había sido el aporte concreto de Ojeda en el hecho
Además, remarcaron que el joven había sido atendido en una primera instancia por Estefanía Pintos, quien declaró haberlo examinado el 3 de abril, indicado medicación y aplicado una vacuna antitetánica
También señalaron que la intervención posterior de Ojeda se habría limitado a indicar diclofenac para el dolor y a mantener el tratamiento ya prescripto
En paralelo, la defensa pidió el cese de la prisión preventiva al negar riesgo de fuga o de entorpecimiento de la investigación. Ese pedido no fue aceptado en su totalidad, aunque sí prosperó la nulidad parcial vinculada con la imputación
Otras causas abiertas
La situación de Ojeda fue advertida por personal de salud, que detectó irregularidades en su desempeño y luego comprobó que la matrícula utilizada pertenecía a un médico varón
La denuncia fue impulsada por autoridades de la Región Sanitaria 2, que aportaron documentación, libros de guardia, derivaciones y registros electrónicos con firma y sello de la acusada
De acuerdo con la investigación, la mujer figuraba en cronogramas de guardia desde agosto del año pasado y llegó a firmar nueve actas de defunción
La Fiscalía de Investigación Penal N°3, a cargo de Marcelo Soto, reunió pruebas para medir el alcance de su actuación en el sistema de salud provincial
Ojeda también fue imputada por homicidio con dolo eventual, usurpación de títulos y ejercicio ilegal de la medicina por la muerte de un hombre de 63 años ocurrida en el hospital de Quitilipi
En forma paralela, la pesquisa sigue sobre exdirectivos del centro de salud para establecer cómo ingresó al hospital y bajo qué mecanismos pudo desempeñarse en funciones reservadas a profesionales habilitados