Un tatuaje en la mano izquierda fue la marca que permitió confirmar la identidad de Alberto Martín Del Valle, de 56 años, prófugo desde 2012 por el abuso de su hijastra, que tenía 11 años cuando ocurrieron los hechos

La detención se concretó el domingo pasado en una vivienda de Florencio Varela. La pista había surgido un día antes, cuando una persona aportó un dato sobre su paradero en la zona de Combate de San Lorenzo al 2200. Con esa información, agentes de la DDI Dolores, la SDDI Chascomús y el GAD Quilmes montaron el operativo

La marca que cerró la búsqueda

Al salir de la propiedad, Del Valle fue interceptado por los efectivos. Primero intentó presentarse con una de sus identidades falsas, pero los agentes ya habían sido advertidos por la familia de la víctima sobre el tatuaje que llevaba en la mano. La verificación de esa característica terminó por despejar cualquier duda

La búsqueda se había reactivado en los últimos meses por el impulso de la familia, en especial de Yamila Segovia, hermana mayor de la víctima, que estudió Derecho para intervenir como abogada querellante en el caso. Tras la confirmación de la detención, contó que la noticia llegó después de años de espera y desgaste

Cómo comenzó el caso

La causa se inició en 2009. Según el expediente, los abusos ocurrieron entre marzo y octubre de ese año en una vivienda de la zona céntrica de Puan, en el sudoeste bonaerense. Del Valle, desde su rol de autoridad dentro del grupo familiar, habría sometido a la menor en reiteradas oportunidades bajo amenazas de muerte

La investigación estableció que la amenazaba con un arma en la cabeza y le ordenaba mentir si alguien preguntaba por las lesiones. Más tarde, cuando la niña quedó embarazada, la trasladó al conurbano bonaerense con el pretexto de un viaje familiar

En Quilmes, según la causa, intentó provocarle un aborto clandestino mediante la colocación de una sonda. El procedimiento no prosperó y el embarazo siguió adelante. La víctima dio a luz cuando aún tenía 11 años. Un análisis de ADN confirmó después la paternidad de Del Valle con un índice de 99,9%

Más de una década prófugo

La orden de captura se dictó en marzo de 2012 por la UFI N°12 de Bahía Blanca, a cargo de la fiscal Leila Scabarda, con intervención del Juzgado de Garantías N°1, entonces a cargo de la jueza Claudia Olivera

Durante su fuga, se lo ubicó en distintos puntos, entre ellos La Boca y Mar de Ajó. También se habría ocultado en espacios religiosos y comedores comunitarios. La familia sostuvo que usaba nombres falsos y apodos para pasar inadvertido

La investigación también dejó bajo sospecha posibles vínculos de ayuda en su entorno. La casa donde finalmente fue localizado pertenece a un policía federal que es suegro de una hija de Del Valle

El fallo que cerró la causa

Luego de negarse a declarar, Del Valle quedó alojado en una comisaría de Coronel Pringles, a la espera de cupo en el Servicio Penitenciario Bonaerense. Sin embargo, este viernes el juez de Garantías Guillermo Mércuri declaró extinguida la acción penal por abuso sexual agravado y aborto en grado de tentativa, y dispuso su sobreseimiento

La resolución retomó un criterio previo que había sostenido la jueza Claudia Olivera, aunque luego había sido revertido por la Cámara de Apelaciones. El fallo aclara que Del Valle no recupera la libertad de inmediato, porque continúa detenido en otra investigación por incumplimiento de los deberes de asistencia familiar

La discusión por la prescripción

El caso impulsó además un proyecto legislativo conocido como “Ley Segovia”, que busca modificar el artículo 67 del Código Penal para que la prescripción de delitos sexuales y de trata cometidos contra menores de 18 años no corra mientras el imputado esté prófugo, rebelde o con orden de captura vigente

La iniciativa plantea que el plazo vuelva a computarse solo cuando la persona se presente ante la Justicia, sea capturada o quede sometida al proceso penal. El debate sigue ahora en comisiones del Congreso