La Justicia de Santa Fe imputó a 22 personas en Rafaela en el marco de una investigación por presunta asociación ilícita vinculada al microtráfico y a hechos de violencia de alta gravedad. El expediente reúne 17 legajos penales conexos y, según la acusación, permitió reconstruir la operatoria de una estructura con presencia en distintos barrios de la ciudad
Una organización con múltiples delitos asociados
La audiencia se realizó este jueves en los tribunales rafaelinos ante el juez Nicolás Stegmayer. Intervinieron el fiscal jefe de la Unidad Fiscal Especializada en Microtráfico de la Fiscalía General, Franco Carbone, y las fiscales de la Fiscalía Regional 5, Fabiana Bertero y María Cecilia Doro
La acusación no se limita a la venta minorista de droga. El Ministerio Público de la Acusación sostuvo que la estructura combinó el microtráfico con otras conductas orientadas a sostener el control territorial y la capacidad de intimidación en la ciudad
Entre los delitos atribuidos aparecen portación y tenencia de armas de fuego, extorsión, secuestro coactivo, usurpación y otros hechos. También se mencionaron balaceras, amenazas, amedrentamientos armados y daños
La trama fiscal y el alcance de la investigación
Carbone explicó que el avance de la causa surgió de un trabajo conjunto entre la Fiscalía General y la Fiscalía Regional 5, a cargo de Carlos Vottero, a partir del análisis de hechos graves registrados entre mayo y junio de este año
Según la reconstrucción fiscal, la organización habría operado al menos desde marzo de 2025 hasta el viernes de la semana pasada, cuando se concretaron 17 allanamientos en 12 barrios de Rafaela. Ese despliegue derivó en nuevas detenciones y en el secuestro de estupefacientes, armas de fuego y otros elementos incorporados al expediente
Además, la fiscalía indicó que 14 de los imputados ya estaban privados de la libertad por medidas ordenadas con anterioridad en otros legajos penales. La pesquisa también alcanza a otros dos hombres que siguen prófugos y tienen pedidos de detención vigentes
Roles diferenciados dentro de la presunta banda
Uno de los tramos centrales de la audiencia estuvo dedicado a E.M.C.L., a quien la fiscalía señaló como jefe de la asociación ilícita. De acuerdo con la hipótesis acusatoria, los demás integrantes reportaban de manera directa o indirecta a esa persona
Los fiscales sostuvieron que facilitaba recursos para la venta de droga en búnkeres bajo su control, recibía el dinero obtenido por esa actividad e intervenía también en el brazo armado de la estructura. En ese marco, se le atribuyeron comercio de estupefacientes en modalidad agravada por la participación de tres o más personas, portación indebida de arma de fuego y abuso de armas
Otro imputado, identificado como F.C., fue ubicado por la acusación en un nivel organizativo. En su caso, se le atribuyó el rol de organizador, además de presunta autoría en comercio de estupefacientes en modalidad agravada, portación indebida de arma de fuego de guerra, abuso de armas y daños
Para el resto de los acusados, la fiscalía describió distintos grados de participación dentro de la estructura. Bertero y Doro resumieron que intervinieron en delitos relacionados con el microtráfico y con violencias altamente lesivas, incluidas agresiones y amedrentamientos con armas de fuego
La discusión sobre las medidas cautelares quedó fijada para la próxima semana, en fecha y horario que deberá definir la Oficina de Gestión Judicial. La causa, además, quedó incorporada entre los Objetivos Priorizados del MPA dentro de su Plan de Persecución Penal