La escena se repitió en la sala del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29: Cristian “Pity” Álvarez volvió a quedarse dormido durante una audiencia del juicio en su contra. Mientras su defensa intentaba sostener que no está en condiciones de afrontar el proceso, el músico cabeceó, roncó por momentos, se reincorporó, tomó agua y más tarde volvió a dormirse
La discusión ya no giró solo alrededor de lo que pasó este miércoles, sino también de sus antecedentes clínicos. La defensa presentó un informe médico-legal de 31 páginas elaborado por el psiquiatra y especialista en Medicina Legal Rafael Herrera Milano, quien no examinó personalmente a Álvarez, pero revisó de manera longitudinal la documentación sanitaria, psiquiátrica, psicológica, neurocognitiva, neurológica y toxicológica incorporada al expediente
Una somnolencia registrada antes del juicio
Según ese relevamiento, los episodios de somnolencia no comenzaron en el debate oral. Entre los antecedentes citados aparece una constancia de febrero de 2023, cuando Álvarez llegó a una institución terapéutica con aspecto cansado, se mostró aletargado y terminó recostado y dormido. Los profesionales también registraron una tendencia a dormirse durante distintos espacios de tratamiento
El informe sumó otro dato de abril de 2023: en una consulta psiquiátrica domiciliaria fue descripto como somnoliento y con el sueño desregulado, entre otros signos clínicos. Una semana después, fue internado de manera involuntaria en una institución psiquiátrica
El especialista también incorporó evaluaciones de 2025 en las que la somnolencia reapareció con suficiente intensidad como para interrumpir una instancia de examen. Para la defensa, eso demuestra que no se trata de un comportamiento circunstancial ni limitado a las audiencias actuales
La disputa por la reserva cognitiva
El punto más sensible del informe es la objeción a la llamada “reserva cognitiva” atribuida a Álvarez. El documento reconstruye que el Cuerpo Médico Forense había advertido fluctuaciones cognitivas y conductuales, además de un amplio margen de variabilidad e imprevisibilidad, pero aun así concluyó que conservaba margen suficiente para sostener el proceso penal
Herrera Milano cuestionó esa conclusión y sostuvo que el expediente muestra capacidad residual, pero no estabilidad funcional consistente. También afirmó que cantar o subirse a un escenario no equivale, por sí solo, a demostrar aptitud procesal sostenida para enfrentar un juicio
En esa línea, pidió una nueva evaluación multidisciplinaria para medir con mayor precisión si las funciones que conserva pueden mantenerse con la estabilidad, duración y resistencia necesarias para ejercer su defensa a lo largo de todo el debate
La respuesta del tribunal
El TOC N°29 rechazó el planteo. El tribunal entendió que la conducta observada en la sala no era un hecho nuevo y recordó que la somnolencia ya había sido considerada en evaluaciones previas. Además, señaló que hasta ahora Álvarez pudo mantener contacto con sus defensores y responder a las indicaciones judiciales
La fiscalía fue más dura. Consideró que se trató de una actitud sobreactuada y contrastó lo ocurrido en la audiencia con un video publicado horas antes por el músico en sus redes, donde se lo veía cantando y hablando sobre la suspensión de sus shows. También pidió rechazar el informe y la posibilidad de escuchar al perito
Con esa decisión, el juicio seguirá adelante. La duda sobre si Álvarez se duerme por una causa médica o si su conducta responde a otra situación quedó, por ahora, sin una respuesta definitiva