El mercado de campos atraviesa una etapa de mayor interés inversor. En las mejores zonas agrícolas de la Argentina, los valores se ubican entre US$17.000 y US$20.000 por hectárea, según expusieron referentes del sector durante un panel sobre oportunidades de inversión y crecimiento en el agro
Tierras con precios más firmes
Emir Carrillo, de Emir Carrillo & Asociados, sostuvo que la estabilidad de los últimos años impulsó la búsqueda y compra de campos. Señaló que los valores se afirmaron y que los compradores vuelven a mirar la tierra como una alternativa de largo plazo
También ubicó a las zonas de mayor productividad en la región núcleo, la zona núcleo maicera del norte bonaerense y parte del sur santafesino, además del sudeste cordobés. A la vez, comparó el nivel local con otros mercados de la región y afirmó que la Argentina todavía cotiza por debajo de algunas áreas de Brasil
Según detalló, los campos mixtos se mueven en una franja de US$5000 a US$8000 por hectárea, mientras que la ganadería también atraviesa un momento favorable
La ley de tierras y el capital de largo plazo
Carrillo también se refirió al debate por la ley de tierras y consideró que existen interpretaciones erróneas sobre su alcance. En su visión, la normativa afecta la llegada de capital extranjero y desalienta inversiones pensadas a 10 o 20 años
Planteó además que el interés por comprar en Argentina responde a un contexto de confianza en la economía y en la política, y que cada decisión de inversión en tierras se toma con una mirada de muy largo plazo
Genética, tecnología y más cercanía con el productor
Desde la industria de semillas, Francisco Cinque, director para América de Advanta, remarcó que el negocio cambió y que hoy las empresas deben ir mucho más allá de vender insumos. Dijo que la clave está en entender de cerca al productor para ofrecerle la mejor alternativa posible para cada lote y cada campaña
Explicó que el aumento de la incertidumbre climática y la caída de la rentabilidad obligan a ser más precisos en las decisiones y a ofrecer un asesoramiento integral. En ese esquema, la tecnología aparece como una herramienta central, aunque sin reemplazar el vínculo humano dentro de las empresas ni con los productores
Cinque agregó que la genética sigue siendo la base del negocio semillero y afirmó que la compañía multiplicó su inversión en esa área en la Argentina y en otros países. También destacó que la operación local tiene un peso estratégico dentro de la estructura global de la firma, con programas de investigación que generan genética para distintos mercados