La confirmación de dos muertes de residentes no vacunados con sarampión en Pennsylvania desató una fuerte polémica entre autoridades políticas y de salud sobre el rol real de la enfermedad en esos decesos. Para especialistas, la discusión dejó en segundo plano un repunte nacional que ya es el peor en más de tres décadas
Una disputa que desplazó a la salud pública
El gobernador Josh Shapiro sostuvo que la vacunación podría haber evitado las muertes. Pero el anuncio fue cuestionado de inmediato por Robert F. Kennedy Jr., secretario de Salud de Estados Unidos, quien insinuó en redes sociales que los fallecimientos incluso podrían no haber existido
La pelea volvió a poner en escena un debate de fondo: cómo encuadrar el avance del sarampión en un país donde las coberturas de vacunación bajaron por debajo del 95% necesario para frenar brotes
Para el infectólogo Amesh Adalja, el caso terminó politizándose. Según dijo, la prioridad debería ser aclarar qué se sabe y qué no sobre cada muerte, no convertir el tema en una disputa partidaria
Qué se sabe de los fallecimientos
En Pennsylvania no hay discusión sobre un punto central: las dos personas fallecidas estaban infectadas con sarampión y no estaban vacunadas. La incógnita es si el virus fue la causa principal o un factor asociado
En uno de los casos, el forense del condado de Lancaster concluyó que se trató de un bebé recién nacido, demasiado pequeño para recibir la vacuna, que murió por una rotura del bazo. En ese caso, la oficina forense sostuvo que el sarampión no influyó en el desenlace, aunque sí se detectó evidencia de infección
Sobre la segunda muerte no se difundieron datos. Las autoridades estatales defendieron su anuncio y dijeron que consideran si una muerte fue vinculada al sarampión a partir de dos preguntas: si la persona tenía la enfermedad y si murió
El debate ocurre en un momento delicado. La Organización Mundial de la Salud define como muerte por sarampión aquella que ocurre dentro del mes posterior a la aparición del sarpullido, siempre que no exista otra causa evidente. En Estados Unidos, estos casos son raros desde que se eliminó la transmisión local en 2000
Paul Offit, investigador del Children’s Hospital of Philadelphia, advirtió que la cantidad de muertes reportadas en un condado con unos 400 casos sugiere que podría haber más contagios de los informados. También alertó por el regreso a clases, un contexto que puede acelerar la propagación de una enfermedad muy transmisible
Los expertos coinciden en que el foco debería volver a la prevención. Con más contagios, también aumentan las probabilidades de complicaciones graves, hospitalizaciones y muertes evitables