El Ministerio del Interior incorporará a Ceuta una veintena de agentes especializados en extranjería para acelerar los trámites de identificación y documentación de las personas que permanecen en la ciudad tras la entrada masiva del 30 de julio

A ese grupo se sumarán 45 policías de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), procedentes de Madrid, Alicante y Sevilla, con el objetivo de reforzar la seguridad ciudadana y ampliar la presencia policial en la vía pública

Más apoyo para desbloquear las devoluciones

Los nuevos agentes de extranjería trabajarán junto a los seis miembros de la Unidad Central de Expulsiones y Repatriaciones desplazados al inicio de la crisis. Su labor será administrativa y estará centrada en filiación, reseña y documentación para tramitar las devoluciones cuando proceda legalmente

Durante su visita a la ciudad autónoma, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, sostuvo que el Gobierno seguirá sumando medios humanos hasta recuperar la normalidad y pidió no atender a las redes que facilitan estos cruces

Un dispositivo que sigue creciendo

Interior mantiene que las cifras de aquella jornada siguen en revisión. Hasta ahora ha sostenido que entraron unas 72.000 personas y que cerca de 70.000 regresaron después a Marruecos, mientras que otras estimaciones elevan la cifra de entradas hasta las 80.000

La magnitud del episodio obligó a ampliar el despliegue policial desde el primer día. La Policía Nacional, la Guardia Civil y otras unidades han ido sumando efectivos para sostener el control fronterizo, la seguridad en las calles y la atención a la crisis

Medidas judiciales y presión en la frontera

La llegada masiva ha derivado también en actuaciones judiciales contra algunos de los migrantes que alcanzaron Ceuta. En los últimos días, varios de ellos han ingresado en prisión provisional y otros han sido expulsados por distintos delitos

Además de la Policía Nacional, el operativo cuenta con refuerzos de la Guardia Civil, apoyo militar en la ciudad y medios marítimos y aéreos para vigilar la frontera y responder a la presión registrada en el mar