Irán amenazó este lunes con multar, detener o confiscar a 46 buques que, según sus autoridades, atravesaron el estrecho de Ormuz sin respetar los protocolos fijados por la república islámica. La advertencia profundiza la disputa por uno de los pasos marítimos más sensibles del mundo, emitida pocas horas después de nuevas sanciones anunciadas por Washington
La Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico, un organismo creado por Teherán, publicó en X la nómina de embarcaciones señaladas y advirtió que enfrentarán restricciones en futuros tránsitos. Entre los barcos identificados aparecen naves vinculadas a ADNOC y a la naviera surcoreana Sinokor
Presión sobre la ruta más estratégica
La mayoría de los buques incluidos en la lista son petroleros y gaseros que operan en viajes cortos dentro del estrecho, un sistema usado para trasladar crudo hacia embarcaciones de mayor tamaño en aguas más seguras. Algunos de esos barcos ya habían sido alcanzados por ataques iraníes durante intentos previos de tránsito
El deterioro de la situación marítima ya dejó víctimas. La semana pasada murió el jefe de máquinas del carguero Minoan Dignity durante uno de esos ataques, lo que elevó a 19 el número de marineros fallecidos desde el inicio de la guerra, según datos de la Organización Marítima Internacional
Trump y el nuevo pulso económico
En paralelo, el presidente Donald Trump escribió en Truth Social que “Irán está colapsando por completo”, en la misma jornada en que Estados Unidos prepara más medidas para presionar la economía iraní
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, habló de un “Día D económico” contra Teherán y advirtió que cualquier vínculo con el régimen acelerará el aislamiento de países y empresas. Desde Irán, el portavoz Esmaeil Baghaei respondió que Washington aplica “terrorismo económico” y prometió represalias
El máximo responsable de seguridad iraní, Mohsen Rezaei, fue más lejos y sostuvo que, si continúa la guerra económica, no saldrá “ni una sola gota” de petróleo por Ormuz ni por ningún otro punto del Golfo Pérsico. También consideró un “acto de guerra” la participación de terceros países en esa ofensiva
Menos tráfico y más riesgo
El impacto ya se siente en el comercio naval. La firma Windward registró apenas 16 tránsitos diarios en la última semana por el estrecho, frente a más de 130 antes del conflicto. Por esa vía circulaba cerca de una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado del planeta
La tensión se extiende al mar Rojo, donde los hutíes de Yemen intensificaron sus ataques contra petroleros saudíes. Este lunes, un buque cisterna fue alcanzado cerca del puerto de Yanbu, el punto más al norte golpeado por un ataque de ese tipo en lo que va del año
Mientras tanto, la vía diplomática sigue trabada. Un alto cargo iraní señaló que las negociaciones para un acuerdo permanente quedaron estancadas, aunque Teherán recibirá esta semana a una delegación de Omán para hablar sobre la seguridad del estrecho y las rutas marítimas. En paralelo, el jefe militar de Pakistán, Asim Munir, viajó a Teherán para intentar mediar en el conflicto
Aunque Irán redujo su producción petrolera y frenó sus exportaciones, analistas detectaron este lunes un petrolero cargando en la terminal de la isla Kharg, el principal punto de embarque del país, en la primera operación de ese tipo en casi dos semanas