J. K. Rowling volvió a pronunciarse sobre el debate entre sexo y género en su cuenta de X y ratificó, punto por punto, el ensayo que publicó en 2020, el texto en el que explicó por qué se involucró en esta discusión y que le valió acusaciones de transfobia
Una postura que no modifica
La autora de Harry Potter dijo que mantiene intacto lo que sostuvo entonces y rechazó la idea de que las personas trans puedan ser tratadas, a todos los efectos, como si fueran del mismo sexo que ella. También remarcó que cada persona es libre de vestirse, nombrarse y vivir como prefiera, pero insistió en que eso no obliga a otras a compartir esa misma creencia
En su mensaje, Rowling defendió la necesidad de distinguir con precisión el sexo al hablar de deporte, espacios para mujeres y niñas, y derechos de las personas homosexuales. Según su planteo, llamar hombre a un hombre no es una opinión, sino una afirmación sobre una realidad verificable
Viejas controversias y nuevas tensiones
La escritora vinculó su postura con el caso de Maya Forstater, la especialista tributaria despedida en 2020 por mensajes considerados transfóbicos, y recordó que también se interesó por este tema mientras escribía una serie policial bajo el seudónimo Robert Galbraith
En los últimos días, además, había respaldado públicamente a la deportista Sophie Cunningham, que pidió protección para atletas jóvenes que compiten con varones biológicos. Semanas antes, también cuestionó a la filial británica de Amnistía Internacional por una publicación que incluía a organizaciones feministas y lesbianas, y que luego fue retirada tras las críticas
Denuncia de amenazas
Rowling afirmó que, como otras personas que defendieron los derechos de mujeres y niñas en los últimos años, recibió miles de amenazas de muerte, violación y tortura. En el cierre de su mensaje sostuvo que las mujeres trans no son mujeres y remató con una cita de George Orwell sobre la libertad de expresión