Jeanie Buss, gobernadora de Los Angeles Lakers, impugnó legalmente el plan de sus hermanos para vender la participación minoritaria restante de la familia en la franquicia a Josh Kushner y Bob Iger

La disputa gira en torno al 17,8% de las acciones que aún conserva el fideicomiso familiar. Según la posición de Buss, cualquier decisión de venta no puede ejecutarse sin el aval de los actuales copresidentes del fideicomiso: Jeanie, Janie y Joey Buss

El control en juego

El cargo de gobernadora exige mantener al menos el 15% de la propiedad del equipo. Por eso, Buss sostiene que una venta que reduzca su participación por debajo de ese umbral le haría perder el puesto que ocupa desde la muerte de Jerry Buss en 2013

Su abogado advirtió que los copresidentes están obligados a votar las acciones de la sociedad para preservar ese mínimo y asegurar que Jeanie Buss siga como propietaria controlante. También afirmó que cualquier intento contrario podría constituir una violación del fideicomiso y del deber fiduciario

Una operación de récord

La familia Buss ya había respaldado la venta de una participación controlante a Mark Walter el año pasado, en una valuación de 10.000 millones de dólares. Ese acuerdo luego derivó en otra negociación para transferir los Lakers a Kushner e Iger, en una cifra de 12.500 millones, un récord para una franquicia deportiva profesional

De concretarse, Kushner e Iger adquirirían cerca del 65% del equipo de Walter y podrían llegar a controlar alrededor del 83% si también sellan el trato con los Buss. En ese escenario, Jeanie Buss dejaría el rol que estaba previsto que conservara, al menos, hasta 2030

Viejas tensiones familiares

La familia Buss arrastra conflictos desde la muerte de Jerry Buss. Jeanie despidió a Jim de su cargo en la gestión deportiva en 2017 y luego enfrentó una demanda de sus hermanos en medio de otro intento por desplazarla del control del equipo

No todos los hermanos apoyaron las ventas recientes y Joey y Jesse fueron apartados de puestos ejecutivos el año pasado. Mientras el resto de la familia afirma haber votado a favor de desprenderse del interés restante, Jeanie Buss sostiene que esa votación carece de validez

La operación todavía necesita la aprobación de la junta de gobernadores de la NBA, un proceso que podría extenderse durante meses