Una pulseada cerrada en Florida
David Jolly y Byron Donalds llegan a las elecciones generales del 3 de noviembre con una diferencia mínima, pero suficiente para que el demócrata aparezca al frente en las últimas mediciones
Un sondeo de Hart Research Associates, realizado entre el 10 y el 13 de agosto, ubicó a Jolly con 46% de intención de voto frente al 45% de Donalds
El impulso de los hispanos y los independientes
La ventaja de Jolly se apoya especialmente en el respaldo de la comunidad hispana y de los votantes independientes, dos segmentos decisivos en Florida
También conserva margen para crecer entre republicanos registrados: todavía podría captar a un 18% de ese electorado, según la encuesta
En el estado, Jolly muestra una imagen neta favorable, con 30% de opiniones positivas y 20% negativas
Donalds, en cambio, registra 40% de respaldo y 43% de rechazos
Los focos de desgaste sobre Donalds
El estudio señala dos temas que afectan la percepción pública del republicano
El primero es la controversia por los presuntos beneficios económicos que él y su esposa Erika habrían obtenido a través de su red de escuelas charter. Ese punto generó dudas importantes en 64% del electorado y en 76% de los independientes
El segundo cuestionamiento está relacionado con su apoyo a la construcción de centros de datos y a una exención impositiva para esa industria. Esa postura despertó dudas importantes en 63% de los votantes y en 75% de los independientes
La agenda de Jolly
Jolly sostiene una campaña basada en una administración sin divisiones partidarias y centrada en las principales urgencias del estado
Sus ejes incluyen vivienda y seguros, con la propuesta de crear un fondo estatal para catástrofes; educación pública, con más inversión y mejores salarios docentes; salud, mediante la expansión de Medicaid; y seguridad de armas, con la prohibición de armas de asalto y controles de antecedentes universales