Ventilar de noche, aislar de día

Las olas de calor suelen convertir la casa en un espacio agobiante y dificultar tanto el descanso como la rutina diaria. Frente a ese escenario, el enfermero y divulgador sanitario Jorge Ángel difundió una serie de pautas simples para ayudar a mantener los ambientes más frescos sin depender todo el tiempo del aire acondicionado

Su recomendación principal fue organizar la ventilación según el momento del día. Por la mañana, cuando el sol empieza a calentar, sugirió bajar las persianas y cerrar bien las ventanas para impedir que entre el calor

La lógica, explicó, es evitar que el interior quede expuesto a la radiación solar durante las horas de mayor temperatura. Así, la vivienda se mantiene más aislada y conserva mejor el aire fresco acumulado

Cuando cae la noche y el exterior comienza a refrescar, el consejo cambia. En ese momento, indicó que conviene abrir persianas y ventanas para ventilar todo lo posible y renovar el aire de los ambientes

Ese movimiento ayuda también a enfriar paredes y estructura de la casa de cara al día siguiente. A eso sumó otras medidas cotidianas: apagar los artefactos eléctricos que no se usan, reducir la luz artificial intensa y mantener una hidratación constante