Juan Ruffo repasó su recorrido en los medios y su mirada sobre el entretenimiento durante una entrevista en la que recordó sus primeros trabajos, el vínculo con Tomás Rebord y el salto a nuevos formatos como el streaming

Sus primeras apariciones fueron casi fortuitas. Primero habló por teléfono en un programa para contar un problema doméstico con unas palomas en el aire acondicionado de su casa. Después pasó por radios barriales y productoras, donde al comienzo trabajó sin cobrar, pero pudo aprender producción, edición y desarrollo de contenidos

“Llegué a una productora y les dije: ‘Yo quiero trabajar acá’. Me respondieron: ‘No te puedo pagar, pero te puedo enseñar’”, recordó. Más adelante también hizo asesorías de comunicación para diputados y estudió Comunicación en la UBA, una etapa que valoró por las herramientas y los vínculos que le dejó

El origen del trabajo con Rebord

Ruffo contó que su relación profesional con Tomás Rebord nació después de intercambios por redes sociales. Luego se conocieron en una productora que describió como “literalmente, una covacha” y empezaron a probar formatos y pódcasts

Ese camino desembocó en Caricia, un proyecto que marcó un cambio en su carrera. “Era la primera vez que nos pagaban porque les interesaba lo que hacíamos”, señaló

La cocina del entretenimiento

Para Ruffo, el crecimiento del streaming también cambió la manera de entender el trabajo detrás de cámara. Según explicó, lo que parece improvisado suele estar sostenido por guion, producción sonora y visual, vestuario y coordinación de equipos

“No es que nos rascamos la gaviota a dos manos y después se prende una cámara y vemos qué hacemos. Es todo lo contrario”, dijo. También sostuvo que detrás de cada pieza hay una enorme cantidad de tareas que hacen posible entretener a alguien

Como ejemplo, recordó una presentación en el Movistar Arena. Dijo que el último ensayo había salido mal, pero que en vivo el resultado fue distinto. Para él, la preparación no elimina la improvisación: la ordena y la vuelve posible dentro de un marco de trabajo

“Nuestra forma de trabajar funciona mucho con marcos. Definimos un marco, entendemos los personajes y después le imprimimos nuestra esencia a cada uno”, explicó

Autenticidad y vínculo con el público

Ruffo remarcó que la autenticidad es clave para sostener la relación con la audiencia. “Yo no puedo impostar algo. Soy realmente quien soy”, afirmó. También dijo que suele partir de sus propios intereses para compartir cultura, música, arte o contenidos más livianos, con la idea de encontrar una conexión real con quienes lo siguen

“En este formato, lo que hacés es compartir las cosas que te llaman la atención, que te gustan, que te divierten”, sostuvo. Para él, la devolución del público es una de las partes más valiosas del oficio: “No hay nada más lindo en este oficio que hacer reír, hacer sentir bien a otros y que te lo devuelvan con cariño”

También destacó los mensajes de personas que sienten que sus contenidos las acompañaron en momentos difíciles. Y cerró con una idea que resume su oficio: la importancia de generar algo en el otro, ya sea ante miles de personas o frente a una sola