Un jurado en Florida comenzó a escuchar este lunes el caso contra Mario Fernandez Saldana, acusado de haber organizado el asesinato de Jared Bridegan, un gerente de diseño de Microsoft de 33 años, en una presunta emboscada en Jacksonville Beach en 2022
Según la acusación, Bridegan murió cuando bajó de su vehículo para mover una llanta colocada sobre la ruta, mientras su hija de 2 años seguía en la silla para el auto. La fiscalía afirma que el ataque fue planificado y que respondió a una disputa personal ligada al vínculo entre Bridegan y su exesposa, Shanna Gardner
Un conflicto que creció tras el divorcio
Bridegan y Gardner, padres de gemelos, se habían divorciado en 2015. Desde entonces, de acuerdo con la fiscalía, mantuvieron años de tensiones por la crianza de los chicos, incluyendo la religión, las citas médicas y las reuniones escolares. Bridegan era miembro practicante de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, mientras que Gardner no quería que sus hijos participaran de esa fe
La acusación sostiene que esa relación deteriorada derivó en una decisión extrema. Gardner, que luego se casó con Fernandez Saldana, también será juzgada más adelante
La pista que abrió el caso
La fiscalía explicó que el expediente avanzó cuando la policía encontró una llanta en una propiedad alquilada por Fernandez Saldana, parecida a la que bloqueó el paso del vehículo de Bridegan. El análisis de ADN vinculó ese elemento con Henry Tenon, un exinquilino
Los investigadores también hallaron registros de un pago de 10.000 dólares que Fernandez Saldana habría hecho a Tenon después del crimen. Tenon fue acusado como tirador, aunque más tarde retiró su declaración de culpabilidad y tendrá su propio juicio en 2027
La versión de la defensa
La defensa de Fernandez Saldana negó que su cliente tuviera motivo para matar a Bridegan o desear su muerte
Tras el asesinato, Gardner se mudó con sus hijos al estado de Washington y Fernandez Saldana se trasladó a Orlando, según expuso la fiscalía
Bridegan había trabajado como director de tecnología en Clean Simple Eats, con sede en Utah, antes de pasar a Microsoft