Anil Menon y Jessica Meir recogieron en la Estación Espacial Internacional una cosecha de kale y mostaza wasabi cultivada durante un mes en microgravedad. La prueba se realizó con el sistema Veggie de la NASA y forma parte del trabajo para acercar la autosuficiencia alimentaria a futuras misiones tripuladas
Una huerta en microgravedad
El experimento buscó comprobar si es posible mantener una producción estable de hortalizas de hoja verde en órbita. También permitió observar cómo responden las plantas a la radiación y a la ausencia de ciclos naturales de luz
Según la NASA, este tipo de cultivo ayuda a complementar la dieta de la tripulación con alimentos frescos y a reducir la dependencia de envíos desde la Tierra
Comida fresca en la estación
Después de la cosecha, los astronautas prepararon una comida distinta de la rutina basada en alimentos deshidratados y empaquetados. Menon compartió la experiencia en redes sociales y describió el resultado como una propuesta “de la granja a la mesa, simple y delicioso”
En un video titulado “Chez ISS, Cocinando en la Estación Espacial con Jessica y Anil”, los tripulantes mostraron cómo seleccionaron y cortaron los vegetales. Menon también dijo que la mezcla de kale y mostaza podría ser la mejor comida que han preparado hasta ahora
Prepararse para la Luna y Marte
La iniciativa tiene valor más allá del menú diario. En viajes prolongados, como una futura travesía a Marte, los alimentos almacenados pierden parte de sus nutrientes con el tiempo. Contar con vegetales recién cosechados mejora la nutrición de la tripulación
Además, las plantas cumplen otra función clave: absorben dióxido de carbono y liberan oxígeno, lo que refuerza los sistemas de soporte vital en espacios cerrados. La NASA prevé aplicar estas técnicas en el programa Artemis, con la meta de sostener bases humanas en la Luna y, más adelante, en otros destinos del espacio profundo