Ken Salazar, exembajador de Estados Unidos en México, volvió a referirse a la detención de Ismael “El Mayo” Zambada y sostuvo que el caso debe asumirse como un golpe al crimen organizado, no como un motivo de confrontación entre ambos países

Durante una conferencia virtual para presentar en español su libro Fronteras, mi lucha por un América unida, afirmó que el traslado del líder criminal en julio de 2024 “debería ser celebrado como victoria en México, tanto como en Estados Unidos”

Una captura que, según Salazar, debe leerse como victoria

El exdiplomático aseguró que la aeronave usada en el traslado fue entregada a las autoridades para las investigaciones correspondientes y dijo que la operación fue realizada por el Cártel de Sinaloa, no por una dependencia de seguridad estadounidense

Ante los señalamientos de la presidenta Claudia Sheinbaum, que lo acusó de haber mentido sobre la detención, respondió que “la verdad es la verdad” y pidió que el gobierno mexicano concentre su agenda en la seguridad del país

La seguridad, por encima de la polémica

Salazar insistió en que México “no es tan seguro” y cuestionó que, a dos años de la captura de Zambada, el debate siga girando en torno al caso y no a la situación de violencia

También señaló que la política puede convertirse en uno de los principales riesgos en la relación bilateral, porque el discurso, dijo, termina por moldear lo que se dice sobre seguridad y lo que realmente ocurre

Sobre la administración de Sheinbaum, expresó confianza en que avance hacia una política distinta, y dijo conocer a integrantes del gabinete, incluido el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch

Cooperación, violencia y un mensaje hacia el futuro

El exembajador también retomó el caso de Chihuahua, donde agentes de la CIA participaron en un operativo contra un narcolaboratorio, y sostuvo que ese tipo de episodios reflejan la necesidad de trabajar con mayor coordinación y claridad entre ambos países

Al hablar de la violencia en otras regiones, mencionó a Sinaloa y Tamaulipas, y recordó un episodio en el que personal de la embajada fue interceptado por personas armadas

De cara a 2028 y a la salida de Donald Trump, Salazar apuntó a la continuidad del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, aunque advirtió que el país vecino atraviesa una crisis política marcada por la división