Nairobi, Kenia.- El gobierno keniano triplicó su meta de expansión de energía renovable a largo plazo para acompañar el aumento de la demanda y sostener su industrialización. Pero ese salto no garantiza tarifas más bajas para los usuarios

El nuevo plan fija una capacidad de 5.500 megavatios, frente a los cerca de 1.500 megavatios actuales. El paquete incluye 2.000 megavatios de energía nuclear, además de 700 megavatios hidroeléctricos y nuevos proyectos geotérmicos

Con esa estrategia, Kenia reforzaría su condición de referente mundial en energías limpias. Hoy, el 93% de su electricidad ya proviene de fuentes renovables

Más generación, mismo problema

Especialistas sostienen que el desafío no pasa solo por producir más energía, sino por abaratar todo el sistema eléctrico. Contratos de suministro, red de transmisión, financiamiento y esquema tarifario siguen siendo factores decisivos en el costo final

“Hemos recalibrado nuestra trayectoria de crecimiento de largo plazo de 1.500 megavatios a una cartera de desarrollo renovable de 5.500 megavatios”, dijo el director general de KenGen, la empresa estatal que genera cerca del 60% de la electricidad del país

En el Parlamento, legisladores presionan para reducir las tarifas. En julio, solicitaron al ministro de Energía que elabore una política para renegociar acuerdos de suministro con grandes generadores privados

El costo real no está solo en producir

Analistas del sector advierten que el problema de fondo está en toda la cadena eléctrica. Aunque la generación renovable sea competitiva, los consumidores terminan absorbiendo costos de financiamiento, pérdidas en redes, impuestos y variaciones del tipo de cambio

La electricidad industrial en Kenia cuesta entre 0,18 y 0,23 dólares por kilovatio-hora, muy por encima de los valores de Sudáfrica y Egipto, y también por encima de los de Marruecos y Etiopía

La percepción de que la electricidad es cara, según autoridades del sector, depende de la infraestructura, la estructura tarifaria y la recuperación de deudas pendientes

Redes débiles y préstamos caros

Otro punto crítico es la distribución. Más del 20% de la electricidad se pierde por fallas técnicas y conexiones ilegales, una cifra muy superior al promedio mundial

Además, los proyectos renovables en África suelen financiarse con tasas mucho más altas que en economías más ricas, porque los inversores los consideran más riesgosos. Ese sobrecosto también se traslada al usuario final

Los contratos de compra de energía también están bajo revisión. Los generadores privados aportan alrededor del 40% de la capacidad total bajo acuerdos de largo plazo firmados tras la liberalización del sector a fines de los años 90

Los contratos que pesan sobre la factura

Algunos de esos acuerdos incluyen cláusulas de “tomar o pagar”, que obligan al país a desembolsar montos pactados incluso cuando la energía no se consume por completo. Críticos sostienen que eso encarece el sistema; otros defienden esas garantías como condición para financiar obras intensivas en capital

“La base de recursos renovables de Kenia es una gran ventaja, pero los precios de la electricidad dependen de todo el sistema, no solo del costo de generación”, dijo un directivo del sector energético. “También reflejan cómo se contrata, transmite, distribuye y recupera la energía”

Reformas recientes para abrir el mercado podrían ampliar la competencia y permitir que grandes consumidores compren electricidad directamente a los generadores. Para el sector, el verdadero examen será si la nueva capacidad limpia viene acompañada de cambios que reduzcan la factura para hogares e industrias