Korina Rivadeneira respondió a los comentarios que desde hace años la señalan de haberse beneficiado de su relación y matrimonio con Mario Hart para permanecer en el Perú. La modelo venezolana aseguró que esa versión no corresponde con su historia y negó haber usado ese vínculo para resolver su situación migratoria

En un video difundido en sus plataformas, contó que con frecuencia lee mensajes en los que la acusan de haberse aprovechado del piloto. Frente a esas críticas, fue enfática: “Para los que dicen que gracias a él estoy en Perú, eso no es cierto. Yo no utilicé ni siquiera el matrimonio ni nuestra convivencia para tramitar algún documento legal, no lo utilicé”

Su versión sobre el proceso migratorio

Rivadeneira explicó que su permanencia en el país siguió otro camino. Según dijo, antes ya contaba con residencia por su trabajo y, más adelante, logró salir de su proceso migratorio mediante una ley de amparo

Con ello, buscó descartar la idea de que su matrimonio con Hart haya sido una herramienta para regularizar papeles. La modelo insistió en que su situación legal no dependió de esa relación

“Nunca he dejado de trabajar”

La venezolana también respondió a quienes cuestionan su independencia económica. Afirmó que siempre ha trabajado por cuenta propia y que nunca ha vivido bajo el mantenimiento de otra persona

“A mí nadie ha tenido que mantenerme nunca, siempre he trabajado por mí misma”, sostuvo, al remarcar que comenzó su vida laboral mucho antes de conocer al piloto

Además, aseguró que en su casa los gastos se dividen de manera equitativa. “Nunca he dejado de tener responsabilidades porque en esta casa y en nuestra familia absolutamente todo se paga al 50%”, dijo

Una respuesta a viejos cuestionamientos

La relación entre Korina Rivadeneira y Mario Hart ha estado bajo atención pública desde hace años, y su situación migratoria ha generado especulaciones en distintas ocasiones. Esta vez, la modelo decidió responder de forma directa para defender su historia personal y su trayectoria laboral

Su mensaje final fue claro: niega que su permanencia en el Perú haya dependido de su esposo y afirma que su vida en el país se construyó con trabajo propio y responsabilidades compartidas