La sequía extrema que golpea a buena parte de Europa sigue provocando escenas inusuales en el río Danubio. La combinación de altas temperaturas y escasas lluvias hizo caer con fuerza el caudal y dejó al descubierto hallazgos históricos que permanecieron ocultos durante décadas bajo el agua
Un hallazgo prehistórico en Bulgaria
Cerca de la localidad búlgara de Ryahovo, un vecino advirtió que varios huesos sobresalían del río y dio aviso a las autoridades. Especialistas del Museo de Historia Regional de Ruse se trasladaron al lugar y determinaron que los restos corresponderían a un mamut
Según el director del museo, Nikolay Nenov, entre los fragmentos identificados hay una mandíbula inferior, dos colmillos y posiblemente una costilla. El material será analizado para establecer su antigüedad con mayor precisión y confirmar su origen
Los investigadores creen que el área pudo haber sido un pantano hace miles de años, donde el animal murió y quedó cubierto por sedimentos hasta quedar sepultado por completo
Barcos de guerra reaparecen en Serbia
Más al sur, cerca del puerto serbio de Prahovo, el retroceso del agua volvió visibles los cascos oxidados y los mástiles de decenas de embarcaciones vinculadas a la Flota del Mar Negro de la Alemania nazi
Esos buques fueron hundidos en septiembre de 1944 por las fuerzas alemanas durante su retirada, con el objetivo de frenar el avance del Ejército soviético hacia los Balcanes. Se calcula que hasta 200 embarcaciones fueron saboteadas en esa operación y que muchas permanecieron bajo el Danubio por más de ocho décadas
El problema no es solo histórico. Los especialistas advierten que estos restos representan un riesgo grave para la navegación porque varios aún contendrían municiones, proyectiles y explosivos. Mientras se evalúan las tareas para retirarlos con seguridad, el tráfico de barcos sigue detenido
El bloqueo impacta de lleno en la actividad económica. De acuerdo con el Banco Europeo de Inversiones, Serbia pierde alrededor de 5,75 millones de dólares al año por esta situación
En 2024 comenzaron los trabajos para extraer 21 naufragios en un tramo de cinco kilómetros del río, pero la operación avanza con lentitud por el peligro de explosiones y la posibilidad de contaminación del agua