Martín Miguel de Güemes quedó asociado a la resistencia en Salta, pero su bautismo de fuego ocurrió mucho antes y lejos del norte argentino. Fue en Buenos Aires, el 12 de agosto de 1806, en plena ocupación británica

Mientras criollos y españoles combatían en tierra para recuperar la ciudad, la flota inglesa atacaba desde el río. Entre las naves que hostigaban la costa estaba el Justine, una fragata mercante adaptada para la guerra, con 26 cañones y unos 100 tripulantes

El encallamiento que cambió el combate

La nave se acercó demasiado a la costa y una baja repentina del agua la dejó atrapada en el fondo barroso, a unos 400 metros de la orilla. El mástil de popa ya había sido derribado el día anterior. La fragata quedó inmóvil en medio del fuego

Desde la costa, Santiago de Liniers advirtió la oportunidad. A su lado estaba Güemes, que había llegado a Buenos Aires meses antes como cadete del Regimiento Fijo de Infantería. Liniers le ordenó llevar el aviso a Juan Martín de Pueyrredón, que tenía una tropa de caballería voluntaria, y preparar el ataque

Pueyrredón envió a Güemes con un pequeño grupo de hombres. Según las crónicas, fueron entre 40 y 60 jinetes los que avanzaron con el agua hasta el cuello de los caballos, armados con sables y armas de chispa

Una toma poco frecuente en la historia militar

El enfrentamiento duró cerca de dos horas. Frente a los marinos del Justine, los atacantes lograron imponerse y tomar el buque. Güemes tenía 21 años

La acción se inscribió en una jornada decisiva para Buenos Aires: ese mismo día, las fuerzas británicas fueron derrotadas y William Beresford terminó rindiéndose ante Liniers. La ciudad quedó reconquistada tras 48 días de ocupación

Las banderas y la disputa histórica

Una tradición sostiene que la bandera capturada en el Justine se conserva en la Basílica de Nuestra Señora del Rosario y Convento de Santo Domingo, donde también reposan los restos de Belgrano. Liniers habría prometido entregar a esa iglesia las banderas enemigas si los invasores eran vencidos

Hoy se exhiben allí cuatro enseñas tomadas durante la primera invasión inglesa. Dos pertenecerían al Regimiento 71 Highlanders y otras dos a la Marina Real británica. Entre estas últimas está un estandarte naval asociado por algunos historiadores con el Justine, aunque otros consideran que no hay pruebas concluyentes para afirmarlo

Más allá de esa discusión, la maniobra de Güemes sigue destacándose por su rareza: una carga de caballería contra un buque de guerra

El escenario también cambió con el tiempo. En 1806 el río avanzaba mucho más hacia la ciudad que hoy, por lo que el punto donde quedó varada la fragata coincide con el sector donde actualmente se levanta la Torre de los Ingleses, en Retiro