La administración de Donald Trump amplió el alcance del programa de visas temporales H-2A para facilitar que las granjas lecheras puedan pedir trabajadores cuando acrediten una necesidad temporal o estacional

Una aclaración, no un cambio de rumbo

La portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly, defendió la decisión y sostuvo que no implica una modificación en la política migratoria del gobierno. Según expresó, el presidente seguirá aplicando las leyes de inmigración y deportando a inmigrantes indocumentados con antecedentes penales

Kelly remarcó que la medida busca aclarar las reglas vigentes y equiparar el tratamiento de la industria lechera con el de otros sectores agrícolas que ya acceden al programa

Alcance para el sector lechero

El nuevo criterio permitirá que las explotaciones lecheras presenten solicitudes para contratar trabajadores extranjeros con visas H-2A cuando los puestos cumplan con los requisitos de temporalidad exigidos por el programa

Durante años, esa condición dejó a la industria lechera prácticamente al margen del sistema, porque su actividad requiere personal de forma continua y no solo por temporadas. Esa limitación complicó la contratación legal de mano de obra extranjera para cubrir la escasez de trabajadores

Respaldo empresarial y críticas internas

La decisión llegó después de un pedido de organizaciones vinculadas a grandes cooperativas del sector lácteo, que venían reclamando una actualización de las reglas para responder a las necesidades productivas

Entre las entidades que impulsaron el cambio estuvieron Dairy Farmers of America, Land O’Lakes y Tillamook

La medida generó apoyos entre organizaciones agropecuarias, que creen que puede aliviar la falta de personal y ayudar a sostener la producción. También provocó rechazo entre grupos que promueven una línea migratoria más dura, que advierten que podría desplazar oportunidades laborales para ciudadanos estadounidenses

Formalización por memorando

El gobierno resolvió dejar asentado el cambio mediante un memorando oficial y un comunicado, con el objetivo de remarcar que se trata de una actualización en la aplicación del programa y no de un giro en la política migratoria de la administración