La Casa Blanca reunirá el martes a empresas de inteligencia artificial para avanzar en un esquema de autorregulación anunciado a comienzos de junio
La convocatoria se enmarca en el decreto firmado el 2 de junio por Donald Trump, que prevé un control opcional del gobierno sobre los modelos de IA más avanzados bajo el argumento de la ciberseguridad
Un esquema voluntario para los modelos más avanzados
El texto establece un marco de supervisión acordado con grandes compañías estadounidenses del sector, entre ellas Google, OpenAI y Anthropic. Según ese esquema, las empresas podrán someter de manera voluntaria sus sistemas más avanzados a una evaluación oficial antes de llevarlos al mercado
La medida, surgida tras negociaciones complejas, supone un giro en la postura de la administración Trump, que hasta entonces se había mostrado más cercana a los argumentos contrarios a cualquier tipo de regulación
El avance de modelos de IA de última generación también intensificó las preocupaciones por posibles usos delictivos de estas herramientas