El gobierno porteño abrió la puerta para que se prueben en la vía pública dos tecnologías que hasta ahora no formaban parte del paisaje cotidiano de Buenos Aires: autos autónomos capaces de circular sin intervención humana y robots de servicio con ruedas para tareas operativas

La medida fue oficializada este martes y apunta a habilitar ensayos de vehículos autónomos de Nivel 4 SAE y de dispositivos terrestres autónomos. Según la disposición, el objetivo es sumar experiencia y evaluar estas soluciones en condiciones reales antes de definir una regulación específica

Pruebas controladas y foco en la seguridad

La autorización quedó en manos de la Secretaría de Transporte, dentro del Ministerio de Movilidad e Infraestructura, con intervención de áreas técnicas de seguridad vial y movilidad. Por ahora, no se trata de una circulación masiva, sino de un mecanismo para que empresas o desarrolladores pidan permiso para realizar pruebas

La norma exige que los ensayos se desarrollen bajo condiciones controladas y con resguardo de los usuarios del espacio público, en especial peatones, ciclistas y personas con movilidad reducida. También prevé requisitos técnicos, seguros específicos y sistemas de registro de datos a bordo para reconstruir lo ocurrido en cada experiencia

En el caso de los autos autónomos, la resolución destaca que se trata de una innovación con potencial para reducir la siniestralidad vial, mejorar la eficiencia de la movilidad y aliviar la congestión. El Nivel 4 permite que el vehículo conduzca por sí mismo en entornos y condiciones previamente definidos, aunque sin aplicarse de forma ilimitada

Robots para reparto, limpieza y monitoreo

La segunda parte de la disposición incorpora a los llamados drones terrestres autónomos, pequeños robots que se desplazan sobre ruedas y están pensados para tareas de reparto liviano, limpieza, mantenimiento, inspección y monitoreo urbano

El texto los asocia con desarrollos impulsados por inteligencia artificial, visión computacional, sensores LiDAR, geolocalización, conectividad y procesamiento de datos. Su eventual uso podría darse en veredas, parques, zonas industriales y corredores logísticos

La Ciudad también fijó un procedimiento para pedir autorización antes de circular por la vía pública. Las solicitudes deberán contemplar seguridad, protección de datos personales, responsabilidad civil y sostenibilidad tecnológica

Por ahora, la disposición no identifica empresas, no fija un cronograma de inicio ni establece cuántos vehículos o robots podrán participar. Tampoco informa un presupuesto, un monto estimado ni una partida específica para estas pruebas