Alexander Vallejos llegó a Estados Unidos desde Argentina cuando tenía un año y creció en el condado de Palm Beach, Florida. A los 26 años, estudiaba Ciencias de la Computación en la Universidad de Florida Central y esperaba graduarse en 2025
Su recorrido cambió en febrero de ese año, cuando fue detenido durante un control de tránsito en Orlando. Aunque los cargos policiales fueron desestimados, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas mantuvo una orden de retención migratoria
Vallejos, beneficiario de DACA, permaneció bajo custodia hasta abril. Durante ese período pasó por distintos centros de detención, incluido Krome, en Miami-Dade, otro establecimiento en Broward y una instalación en Arizona
El estudiante denunció hacinamiento, dificultades para acceder a alimentos y restricciones para comunicarse con su familia. Según relató, llegó a compartir un espacio reducido con entre 40 y 50 personas y un único inodoro. También dijo que perdió alrededor de 30 libras, unos 13 kilos
Tras recuperar la libertad, debió utilizar temporalmente un dispositivo de monitoreo en el tobillo y enfrentar secuelas psicológicas. “Ahora vivo con miedo. No me siento como una persona. La tortura no termina cuando sales”, expresó
El impacto económico sobre sus estudios
Al regresar a la casa de sus padres en West Palm Beach, Vallejos fue dado de baja de las cuatro materias que cursaba. Además, perdió su empleo, dejó de recibir la beca de TheDream.US y ya no pudo acceder al beneficio de matrícula estatal para residentes de Florida
El costo de cada asignatura pasó a rondar los US$3000. Las materias que superaban el límite de 120 créditos podían alcanzar los US$5000. A esos gastos se sumaron deudas, facturas pendientes y costos legales
Ante la imposibilidad de afrontar el regreso a la universidad, su hermano Néstor organizó una campaña de recaudación. La iniciativa reunió más de US$12.000 mediante unas 115 donaciones, por encima de la meta inicial de US$10.000
El dinero le permitió reorganizar su cursada, aunque tuvo que distribuir las materias entre distintos semestres. Su objetivo es completar la carrera y graduarse en mayo de 2027
El debate sobre el acceso universitario
El caso ocurre mientras Florida modifica sus políticas educativas. La Junta de Gobernadores del estado aprobó una medida que impedirá que estudiantes indocumentados ingresen a universidades públicas desde el ciclo académico 2027-2028
La decisión generó cuestionamientos de legisladores y organizaciones defensoras de los inmigrantes, que advierten sobre sus posibles efectos en la formación profesional y la economía regional. El gobierno estatal sostiene que los recursos públicos deben priorizar a las personas con estatus migratorio legal
En Estados Unidos hay alrededor de 510.000 estudiantes indocumentados matriculados en instituciones de educación superior. Representan aproximadamente el 2,4% del total de estudiantes universitarios del país, mientras que Florida concentra entre 49.000 y 60.000