La deuda pública de Estados Unidos rebasó por primera vez la barrera de los 40 billones de dólares, según datos difundidos por el Departamento del Tesoro en un contexto de alza de las tasas de los bonos soberanos

Después de la última emisión realizada el martes, el pasivo del Tesoro llegó a 40,047 billones de dólares. El aumento respondió tanto al crecimiento del gasto ligado a salud y seguridad social como al mayor peso de los intereses que paga el país

El dato quedó por encima de una proyección previa de la Oficina de Presupuesto del Congreso, que estimaba que el endeudamiento total cerraría el año fiscal 2026 en 39,4 billones de dólares, hacia fines de septiembre

Presión sobre el costo de la deuda

Los costos de financiamiento se han disparado para el gobierno estadounidense. El martes, los rendimientos de los bonos del Tesoro a largo plazo tocaron su nivel más alto desde 2007, en un escenario marcado por la guerra en Oriente Medio y por la preocupación en torno al déficit fiscal

Ese salto obliga al gobierno federal a refinanciar deuda con tasas más elevadas que las observadas antes de la crisis financiera global de 2008. Más tarde, el Departamento del Tesoro intervino para estabilizar el mercado de bonos de largo plazo y logró moderar los rendimientos

Un déficit que no afloja

El Estado federal funciona con déficit y recurre al endeudamiento para cubrir la diferencia entre ingresos y gastos. Para Jessica Riedl, especialista en presupuesto e impuestos de la Brookings Institution, la trayectoria fiscal estadounidense es cada vez más difícil de sostener

La analista señaló que en los últimos años el país pasó a registrar déficits cercanos a los 2 billones de dólares incluso en períodos de paz y prosperidad