La empresa estatal ucraniana Naftogaz informó este lunes que sus instalaciones fueron atacadas 13 veces en la última semana y que, desde comienzos de año, sus sedes han sido blanco de casi 300 ataques rusos

Según la compañía, los bombardeos con drones y misiles alcanzaron activos ubicados en varias regiones del país y uno de ellos recibió impactos repetidos durante esos días. El resultado fue un daño serio en equipos y en la capacidad de producción

Ninguno de los empleados resultó herido, precisó la empresa

Una campaña contra la red energética

Rusia ha golpeado de forma reiterada el sistema eléctrico ucraniano desde el inicio de su invasión a gran escala, hace más de cuatro años. El objetivo, según autoridades ucranianas, es debilitar la resistencia de la población al cortar luz, calefacción y agua en los meses más duros del invierno

Las autoridades en Kyiv temen que esa estrategia se mantenga durante la próxima temporada fría

Más ataques a larga distancia

Mientras el frente terrestre avanza con lentitud, ambos bandos están intensificando sus operaciones aéreas y desarrollando nuevas armas de largo alcance

Funcionarios ucranianos señalaron que ataques a larga distancia contra territorio ruso dejaron siete muertos, mientras que cuatro civiles murieron en Ucrania por ataques rusos en la misma jornada de reporte

Ucrania, que depende en parte del apoyo militar extranjero desde 2022, ha aumentado su capacidad de producción interna y lanzó el domingo más de 800 drones de largo alcance contra Rusia

En paralelo, el país también ha atacado depósitos ligados al comercio electrónico ruso ubicados a gran distancia de la frontera

Una guerra que golpea a civiles

La ofensiva rusa ha impactado cada vez más sobre edificios residenciales, puertos, escuelas y hospitales. Naciones Unidas estima en casi 17.000 el número de civiles ucranianos muertos desde el inicio de la guerra

La cifra de 437 civiles muertos en julio fue 70% superior a la del mismo mes de 2025, en un contexto de intensificación de los bombardeos

Kyiv también enfrenta una escasez crítica de interceptores Patriot, claves para frenar misiles balísticos, mientras acelera el desarrollo de su propia capacidad de respuesta y amplía la cooperación con países europeos en defensa antimisiles