Cuando Zoë Armstrong recibió un informe de ecografía con indicios de endometriosis, llamó a su madre y lloró. Después de años de dolor y consultas, por fin tenía una explicación

“Al verlo por escrito, pensé: ‘No estoy loca’”, recordó la mujer de 31 años. Su caso no es excepcional: en muchos pacientes, el diagnóstico llega una década o más después del inicio de los síntomas

Un dolor que puede desbordar la vida diaria

La endometriosis es una afección crónica e inflamatoria en la que un tejido similar al del revestimiento del útero crece en otras zonas del cuerpo. Puede aparecer en órganos como la vejiga, el intestino o los ovarios, y en casos poco frecuentes incluso fuera de la pelvis

Los síntomas varían, pero suelen incluir hinchazón, fatiga, infertilidad y, sobre todo, dolor durante la menstruación, las relaciones sexuales o las evacuaciones. En algunos casos, ese dolor puede ser tan intenso que impide estudiar, trabajar o incluso levantarse de la cama durante días

Armstrong comenzó con síntomas a los 11 años, con punzadas en un costado que la llevaban una y otra vez a la enfermería escolar. Ya adulta, padeció dolor severo, náuseas, menstruaciones abundantes, acné y quistes ováricos que se rompían. Tras casarse, llegó a describir el dolor como si tuviera un pequeño espadachín clavándole sin parar durante horas

Por qué el diagnóstico se demora tanto

Armstrong recibió el diagnóstico a los 29 años, después de una ecografía que detectó un endometrioma, un quiste lleno de líquido. Luego, una intervención quirúrgica confirmó la enfermedad

Especialistas explican que el retraso suele deberse a varios factores: muchas personas normalizan el dolor menstrual, los síntomas se confunden con los de otras enfermedades y no todos los profesionales de salud tienen experiencia suficiente en endometriosis

Una recomendación útil es registrar cuándo aparece el dolor, dónde se siente y qué intensidad tiene. Llegar a la consulta con ese registro puede ayudar a orientar mejor la evaluación médica

Pruebas nuevas que buscan acelerar la detección

En algunos países ya se utilizan tests diagnósticos que todavía no están aprobados en Estados Unidos. Uno de ellos, EndoSure, dura media hora y detecta la enfermedad midiendo señales eléctricas en el intestino mediante sensores colocados sobre el abdomen

Otro, Endotest, analiza una muestra de saliva en busca de microARN que pueden indicar la presencia de endometriosis. Sus resultados tardan entre dos y tres semanas

En el Reino Unido, un organismo de asesoramiento sanitario recomendó de manera preliminar que ambos se utilicen durante tres años en el sistema público mientras se reúne más evidencia sobre su eficacia. El objetivo es acortar los tiempos de diagnóstico en atención primaria

Los desarrolladores de ambos tests buscan avanzar en el mercado estadounidense por vías regulatorias distintas. Aun así, médicos consultados advierten que estas pruebas no reemplazarán por completo a la historia clínica, los estudios de imagen ni otros métodos de evaluación

Tratamiento y alivio posible

Con un diagnóstico, las pacientes pueden definir un plan de tratamiento con sus médicos. Las opciones incluyen analgésicos como ibuprofeno, medicamentos específicos para endometriosis, terapias hormonales y, en casos graves, cirugía

Armstrong se sometió a una cirugía de excisión para retirar lesiones y tejido cicatricial. Todavía acude varias veces por semana a terapias y controles por otros problemas pélvicos

Además, visita escuelas de Nueva York para hablar con estudiantes sobre salud femenina. Dice que necesitan saber qué señales observar y que no todo dolor menstrual debe considerarse normal

“No tenés que vivir con dolor”, afirmó una especialista. “Se puede llevar una muy buena vida manejando esta enfermedad”