La Reserva Federal de Estados Unidos decidió mantener sus tasas de interés en un rango de 3,50% a 3,75%, en una votación dividida que volvió a mostrar tensiones internas en el banco central

Fue la quinta pausa consecutiva. De los 12 miembros con voto, tres se pronunciaron por un aumento de 0,25 puntos porcentuales

Tres votos por subir la tasa

La resolución coincidió con lo que esperaba la mayoría del mercado. Según el seguimiento de CME FedWatch, cerca de dos tercios de los analistas anticipaban que no habría cambios, aunque una porción relevante apostaba por una suba

La discusión se dio en un contexto marcado por la intención del nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, de evitar señales anticipadas sobre el rumbo de la política monetaria. En sus primeras declaraciones públicas, el funcionario sostuvo que la prioridad sería devolver estabilidad a los precios, sin precisar qué herramientas usaría

Entre quienes habían evaluado un endurecimiento de la política aparecieron Christopher Waller, Beth Hammock, Lorie Logan y Neel Kashkari. Waller había advertido a mediados de julio que el organismo debía estar listo para actuar y evitar una repetición de la inflación de 2020 y 2021, aunque luego acompañó el statu quo

Inflación alta y presión política

Una suba de tasas habría sido un revés para Donald Trump, que insiste en bajar tanto los precios como el costo del crédito. Tasas más altas implican financiamiento más caro

El presidente estadounidense mantuvo la presión sobre la Fed hasta el final y aseguró el lunes que el informe de inflación había sido muy bueno y que los costos estaban cayendo rápido

Los datos recientes muestran otra tendencia. La inflación volvió a acelerarse en los últimos meses, sobre todo por la guerra en Oriente Medio tras los bombardeos estadounidenses e israelíes en Irán

En mayo, el índice PCE que la Fed usa como referencia llegó al 4,1%, 0,3 puntos más que en abril y 1,2 puntos por encima de febrero

Desde entonces, los precios de la energía bajaron, aunque siguen en niveles altos y con fuerte volatilidad. Los datos de junio se conocerán el jueves, un día después de la decisión monetaria

El empleo, en cambio, continúa firme. La desocupación se mantiene en 4,2%, aunque ese nivel también refleja una caída en la participación laboral, que está en su punto más bajo desde la pandemia

La Fed tiene un mandato doble: controlar la inflación, con una meta anual de 2%, y sostener el máximo nivel de empleo posible